Boomers de Bartolomé Seguí @bsegui, una breve y entretenida novela gráfica acerca de un grupo de amigos cercanos a cumplir sesenta y los rollos asociados a envejecer, a la rutina, a discernir un uso significativo del tiempo que queda. Califica seguro para un episodio de Netflix, de escenas de la vida adulta, de clase media progre, muy en clave Woody Allen pero en Madrid, con las incertidumbres del presente, del planeta, la economía y del futuro que estamos dejando a nuestros hijos, del tedio del trabajo y el sexo descendido. Consigue un aire de esperanza en los afectos y la compañía en la pareja y en los amigos de generación, pero conmueve la vida de nostalgias, sin sueños, sin un desafío que rescate de perspectivas completamente satisfechas y sobre todo aburridas, de no más rebeldía que criticar por twitter desde el sofá. Es difícil saber si Lola es feliz porque comprende las reales claves de la vida o porque es la más genuina resignada del grupo.
Quizás las tribulaciones de estos boomers no tienen que ver con su edad sino con el particular estilo de vida postmoderno, aislado y sin sentido. Por posibilidad y necesidad, los medios, la publicidad y la sociología nos muestran un nuevo adulto, que tiene a medio mundo admirando a Pedro Pascal.
Agradezco convivir con gente mayor llena de proyectos y con jóvenes colegas y alumnos que contagian vitalidad.
Entretenido Boomers y una buena alerta para evitar convertirnos en unos viejos aburridos.