Los Ars moriendi o «manuales de la buena muerte», compendios de la tradición cristiana surgidos a principios del siglo XV, fomentaban en el moribundo una actitud valiente, pacífica y positiva ante el instante de la agonía, por lo común enfrentado con dosis similares de miedo e incomprensión. Así, con la ayuda de los ángeles y los santos, invocados por las oraciones de sus acompañantes, aquel debía hacer frente a las tentaciones de los demonios a fin de salvar su alma en los momentos de debilidad. Haciendo un guiño irónico a esos textos de origen medieval, Onfray retoma su singular estructura y construye con ella un libro personalísimo en el que se amalgaman insospechadas anécdotas, recuerdos personales, apuntes y aforismos de extraordinaria viveza. Pulsando temas diversos (arte, filosofía, literatura, música, urbanismo) en una libre disposición de fragmentos colmados de obsesiones y confidencias íntimas, Onfray pone al lector ante el abismo de sus propios juicios, invitándole a proyectarse con desenfado en una de las grandes experiencias humanas hasta lograr que lo mórbido, lo macabro y lo patológico vayan desdibujándose bajo una leve sonrisa.
Michel Onfray is a French philosopher. Born to a family of Norman farmers, he graduated with a Ph.D. in philosophy. He taught this subject to senior students at a technical high school in Caen between 1983 and 2002, before establishing what he and his supporters call the Université populaire de Caen, proclaiming its foundation on a free-of-charge basis, and the manifesto written by Onfray in 2004 (La communauté philosophique). However, the title 'Popular University' is misleading, although attractive, as this 'University' provides no services other than the occasional delivery of lectures - there is no register of students, no examination or assessment, and no diplomas. After all, 'ordinary' French University lectures are open to all, free of charge. Nor is the content of the Université populaire de Caen radical in French terms, it is in its way, a throwback to less democratic traditions of learning. Both in his writing and his lecturing, Onfray's approach is hierarchical, and elitist. He prefers to say though that his 'university' is committed to deliver high-level knowledge to the masses, as opposed to the more common approach of vulgarizing philosophic concepts through easy-to-read books such as "Philosophy for Well-being".
Onfray writes obscurely that there is no philosophy without psychoanalysis. Perhaps paradoxically, he proclaims himself as an adamant atheist (something more novel in France than elsewhere - indeed his book, 'Atheist Manifesto', was briefly in the 'bestsellers' list in France) and he considers religion to be indefensible. He instead regards himself as being part of the tradition of individualist anarchism, a tradition that he claims is at work throughout the entire history of philosophy and that he is seeking to revive amidst modern schools of philosophy that he feels are cynical and epicurean. His writings celebrate hedonism, reason and atheism.
He endorsed the French Revolutionary Communist League and its candidate for the French presidency, Olivier Besancenot in the 2002 election, although this is somewhat at odds with the libertarian socialism he advocates in his writings.[citation needed] In 2007, he endorsed José Bové - but eventually voted for Olivier Besancenot - , and conducted an interview with the future French President, who he declared was an 'ideological enemy' Nicolas Sarkozy for Philosophie Magazine.
Onfray himself attributes the birth of a philosophic communities such as the université populaire to the results of the French presidential election, 2002.
Cultos, irónicos y elegantemente escritos, estos «cien pequeños fragmentos sobre las ventajas y los inconvenientes de la muerte» se devoran en un primera lectura y se saborean en las siguientes.
Michel Onfray, conocido sobre todo por sus ensayos sobre el ateísmo y el hedonismo, alterna en ARS MORIENDI (2022; el texto original es de 1994) reflexiones, apuntes, anécdotas personales y sucesos históricos con total libertad, pero orientados por un principio: ya que después de la muerte no hay nada, más nos vale preocuparnos por lo esencial antes de que nos sobrevenga, lentamente o por sorpresa.
Otro estupendo título de la editorial Firmamento que la traducción de Javier Vela redondea.
Michel Onfray es uno de los filósofos contemporáneos que más disfruto, y sus libros siempre han sido una fuente de placer e inspiración; pero este volumen fue una verdadera decepción. Parece haber sido escrito con desgano, solo habiendo recopilado algunos fragmentos menores (algunos de un sentido tan trivial que uno se pregunta si realmente fue elegido ptnel mismo autor de Sabiduría o de Cosmos) y ordenándolos de a uno por página. De todos modos, obviamente, seguiré leyéndolo, porque estoy seguro de que esto fue solo un tropiezo y nada más que eso (ruego que así sea).
Lamentablemente, mi pequeño cerebro no es capaz de comprender muy bien algunas de las cuestiones que menciona. No entendí muy bien cuál es el punto de la obra. No me parece malo, simplemente, no creo que sea para mí.