Si me preguntáis por un buen libro de viajes, o eso que se llama literatura de viajes, que para el caso es lo mismo, siempre estará en mi boca Javier Reverte y su “Corazón de Ulises”. Lo leí hace tropecientos años, para luego ir releyendo pasajes sueltos a lo largo del tiempo, y siempre lo he tenido disponible en mi biblioteca. Aún así, el paso de los años ha hecho que me haya olvidado de la mayor parte de su contenido. Pero recuerdo con mucho cariño su lectura. Sus descripciones de Ítaca, de Creta, de Rodas, de Éfeso, de Pérgamo, de Alejandría. Sus continuas referencias a la Odisea de Homero y a tantos otros clásicos. “Corazón de Ulises” es un paseo por la Grecia Clásica con los ojos de un viajero contemporáneo, un viajero que sabía narrar y contar como pocos en este tipo de literatura.
Y digo sabía. Javier Reverte ha fallecido a sus 76 años muy bien aprovechados. Sirva esta pequeña reseña como homenaje a este escritor, periodista y viajero infatigable. Nos dejó una trilogía de África que es una joya literaria. Nos dejó también una trilogía sobre Centroamérica, menos conocida, pero igual de válida. Y nos ha dejado para siempre su “Corazón de Ulises”, una obra con la que me inicié en este tipo de literatura, y que provocó en mí una pasión viajera que espero me acompañe hasta el fin de mis días.
Descanse en paz, o, mejor dicho, que siga disfrutando de sus viajes en paz, en un periplo que, ahora sí, será infinito.
Corazón de Ulises fue el primero. Nunca había leído un libro de viajes así que no tenía idea de cómo sería. Si tenía alguna noción imagino que se parecería a la de un conjunto de descripciones de varios lugares, generalmente exóticos o desconocidos. Algo tan típico como las palabras que he utilizado. Efectivamente, no tenía ni idea.
Si alguien me pidiera que le enumerara las distintas etapas del viaje de Javier Reverte le diría que no las recuerdo. De vez en cuando algún estímulo me trae fragmentos a la memoria, como el de su paso por Ítaca, pero es algo excepcional. Tampoco he querido hojear demasiado sus páginas porque el objetivo no es parafrasear su viaje sino hablar de lo que me transmitió: más amor si cabe por la literatura y el deseo de coger una mochila y salir de viaje.
Lo segundo lo he intentado en alguna ocasión hasta el punto de intentar emular a Reverte. No con un libro, claro, sino con un pequeño relato de viajes. Pero ni a la suela llego. Me faltan muchas cosas. En lo que no fallé es en morder el anzuelo de los libros. Él habla de la Ilíada y de la Odisea con un entusiasmo tan contagioso que yo también claudiqué. Y aunque mi experiencia con ambos será el asunto de otras entradas, sí me gustaría mostrarme agradecida con el autor y pregonar a los cuatro vientos que me parece un escritor tan bueno que si algún día describiera su viaje desde la cama hasta el baño yo sería la primera en leerlo con el mismo entusiasmo que él transmite.
La prosa fácil y amena de Javier Reverte siempre anima a empezar un libro suyo y hace que nunca resulte pesado. En este ha bajado un poco el pistón, y hay menos páginas para doblar por debajo (¿no sabes a qué me refiero?, ¡pues conóceme!). Lo mejor de él es que te incita a leer a los clásicos, y te recuerda que alguna de las mejeros sentencias vienen de ellos. Antes te he dicho que me conozcas, pero, ¡qué va!, haz caso al oráculo de Delfos y primero conócete a ti mismo.
Esta preciosidad de libro me ha hecho recordar mi viaje a Grecia de hace tres veranos. Javier Reverte, que hace poco falleció, nos ha dejado una serie de libros de sus viajes por distintos lugares del mundo que son una maravilla. No solo narra sus experiencias a lo largo del trayecto elegido, sino que nos cuenta la historia de cada lugar y, en este caso, nos recuerda los famosos personajes de la mitología griega. Con este libro viajas por el presente de Grecia, Turquía y Egipto, lugares en los que los griegos tuvieron presencia. Y también viajas al pasado, sintiendo cómo la cultura clásica no desapareció, sino que sigue viva en nosotros. Este libro me ha parecido una verdadera joya, que reúne en sus páginas el placer de viajar y de conocer lugares y gentes diversas así como las anécdotas a veces divertidas que Javier Reverte nos cuenta. Y también es un libro de historia. De la historia de los griegos, de su filosofía, de su mitología, de sus héroes, de sus hombres, como Alejandro, Aristóteles o Pericles y mujeres, como Hipatia de Alejandría. La lectura de esta obra ha sido un verdadero placer para mí. Sin ninguna duda, os lo recomiendo. Después de leer este libro, vuelvo a querer ir a recorrer ese precioso país.
Voy a empezar esta reseña haciendo un par de aclaraciones, que me parecen importantes para cualquiera de ustedes que desee leer Corazón de Ulises y no tenga mucha idea de lo que se puede encontrar: Primera aclaración: Aunque generalmente lo encontraremos catalogado como “Libro de viajes”, en realidad es mucho más que eso. Por cada lugar que visita, Reverte nos presenta un compendio completísimo de la historia y la mitología de ese lugar, además de las personalidades más importantes de la Antigüedad nacidas allí: literatos, filósofos, militares, políticos, etc. Segunda aclaración: el paseo no se circunscribe a los límites de la Grecia actual; más bien a todos los territorios que en algún momento formaron parte del territorio griego. Ciudades como Alejandría, actualmente Egipto, o Mileto, hoy parte de Turquía, forman parte del paisaje que nos presenta Reverte.
Mucho más que un libro de viajes. Las clasificaciones genéricas son necesarias, pero a veces pueden resultar engañosas. Hay libros que se esfuerzan por escapar a la estrechez de una categoría, y al catalogarlos de todos modos en un género, corremos el riesgo de limitar su verdadero alcance, generando falsas expectativas sobre el mismo. Eso me pasó con Corazón de Ulises. Hacía al menos cinco o seis años que tenía este libro en mi biblioteca. Recientemente, y gracias en buena medida a las excelentes reseñas de algunos amigos de Goodreads, que ponían el libro por todo lo alto, tomé la decisión de leerlo. Y a buena hora que lo hice. ¿Por qué tardé tanto? En buena medida, por la espectativa incorrecta que tenía sobre él. Libro de viajes. Ese es el rótulo, un tanto engañoso, con el que conocí este libro. Con esa presentación, esperaba que fuera una especie de guía turística, mejor redactada, en cualquier caso, pero poco más. Aunque a veces simplifique diciendo que leo de todo, soy ante todo un lector de ficciones. Por eso, aunque me generaba cierta curiosidad, acompañar a Javier Reverte en su recorrida por Grecia, no me parecía lo bastante interesante como para darle prioridad frente a la montaña de libros que en mi biblioteca esperaban ser leídos. Por eso lo postergué demasiado. ¿No es un libro de viajes, entonces? Sí, y no. Es mucho más que eso. Las crónicas de viajero propiamente dichas (descripción de los lugares donde estuvo, la gente que conoció, qué comió o qué actividades realizó) ocupan, como mucho, el 20% del libro. El resto, es una recorrida apasionante por la historia, los mitos y leyendas, la cultura (especial la literatura y la filosofía) de la Antigua Grecia, desde que la dominaban los reyes de Micenas, hasta la conquista romana. Como decía, en este libro encontraremos mucho más que paisajes.
La Grecia de Ulises y de Alejandro. Ya dije que el interés de Reverte es la historia y la épica griega. Por eso, no debió sorprenderme que incluyera en sus viajes ciudades como Alejandría, Mileto, Estambul y muchas ciudades más que actualmente no forman parte del territorio griego pero resultan fundamentales, tanto por las grandes personalidades que nacieron o vivieron en ellas, como por ser epicentro de las aventuras de héroes como Heracles o los argonautas. Como en una síntesis de sus distintas facetas, el relato comienza en Itaca, la patria de Ulises, quizás el más célebre de los héroes griegos, y termina en Alejandría (tierra del faro y la biblioteca más famosos del mundo), fundada en honor de Alejandro Magno, sin dudas el personaje más importante de la antigüedad. Su “odisea” se divide en cuatro partes: - Caminos del agua: donde recorre la península del Peloponeso (Micenas, Nauplia) y las islas mediterráneas (Creta, Rodas, Kastellorizon, etc). - Caminos del aire: donde recorre el litoral de Turquía desde Kas hasta Estambul, pasando por Mileto, Esmirna, Pérgamo y Canakkale (cerquita de las ruinas de Troya), entre otras ciudades. - Caminos de luz: donde regresa a Grecia, para recorrer Atenas, Marathon, Salamina, Tebas y Delfos. - Caminos de fuego: cierra el periplo por las ciudades históricas griegas. En un primer momento, se centra en Itaca, patria de Ulises, aunque también acompaña al héroe en su aventura por las islas del Mar Jónico. Finalmente, cruza el Jónico y el Mediterráneo rumbo a Alejandría, donde termina su aventura por la geografía, los mitos y histórica.
El infinito en un viaje. Por su estilo y estructura, Corazón de Ulises me recordó a otro libro que leí recientemente: El infinito en un junco, de Irene Vallejo. Las menciones a la Literatura Griega que hace Reverte son tan frecuentes, que ambos libros se superponen en varios momentos. Por ejemplo, en sus páginas me reencontré con las historias de Safo, la genial poetisa de Lesbos, y el irreverente poeta/mercenario Arquíloco; de los tres grandes dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y, por supuesto, el grandioso y omnipresente Homero y sus dos grandes epopeyas, la Iliada y la Odisea, entre otros. Sin embargo, la obra de Reverte abarca mucho más que la literatura; también da mucha relevancia a personajes fundadores de la filosofía, como Parménides o Heráclito; a militares como Filipo II de Macedonia, Milcíades y Temístocles; o políticos como Pericles, el fundador de la democracia ateniense. Ambos libros coinciden en el estilo, que mezcla la historia con la ficción y detalles autobiográficos. Pero por encima de todo coinciden en la pasión. Se nota que son libros apasionados, cuyos autores aman profundamente aquello de lo que hablan. Por eso es fácil emocionarse también para nosotros, los lectores.
En conclusión. Recomiendo este libro para todo aquel que ame la cultura griega, tenga pensado hacer viajar hacia allí o no. El recorrido por la historia y los mitos es simplemente fabuloso. Y si estaba en sus planes visitar esos lugares, es bastante probable que tras la lectura del libro eso se haya convertido en una aspiración. Por mi parte, ojalá me alcance la vida -y los ahorros- para emular algún día a Reverte y hacer ese recorrido por la historia. Por ahora, me conformo con haber disfrutado de este libro estupendo.
Otro buen libro de viajes/historia del maestro Javier Reverte, esta vez por los territorios de la Grecia clásica, con su habitual mezcla de historia (la mitología griega, los filósofos, Ulises, Alejandro Magno, ...) y presente, con la mirada siempre humana y reflexiva del autor y los toques de humor que le caracterizan, quizá algo más poético y nostálgico, y más síntesis histórica que libro de viajes propiamente dicho, con abundantes citas literarias. Muy interesante y ameno.
A magnificent book that talks about an even more magnificent story, the Greek Civilization history. With an easy prose to read and follow, Javier Reverte, mixes in an extraordinary way, historic facts, explanations, personal reflections, poetry; all of this in a tale of extraordinary places, filled with history and a spirit that transcends for centuries. I have always wanted to read more about the Greek Civilization, its history, mythology, inventions, contributions to humanity, etc. and this book is the right place to start. It helped me to learn more about this great Civilization. The book can be read in a very structure way and it summarize very well the development of this civilization. I remember when I was studying History in Highschool and that this subject didn´t have a big impact on me , I think it has a lot to do with the structure of the study. Instead of trying to learn/memorize names, dates, places; we should reflect on the impact in humanity that this civilization had and still has. Even now after 2,000 years the teachings of the Hellenic Civilization are part of our life and culture. I feel deeply saddened when a read the moments where, because of divisions and intolerance, great cultural treasures disappear, multiple buildings and temples were destroyed, and thousands of books were burned. As he continue to develop the story, the author begins to tell it as type of traveler’s guide, do not confuse it with a touristic guide. The author shows us in a very natural and open way, how to travel and discover these wonderful places. I hope one day I can visit one or some of these wonderful places. At the same time, I hope that I can read some of the other authors that Javier references in the book and doing so I can learn even more about the great Greece.
Reverte combines a travel book with lots of information and reflexion about Greek culture and mythology. I found him a little irritating at times as he can be extremely pompous, but an interesting read nevertheless.
Un viaje maravilloso por Grecia, tanto la Antigua como la actual, un libro para los que amamos la cultura helena y sentimos nostalgia por aquel siglo de filósofos, pensadores, artistas y eternos sabios. Muy recomendable. De mis favoritos sobre Grecia desde ya mismo.
no lo he terminado ni lo pienso terminar las 200 paginas que lei fueron suficientes para saber que no queria leer mas los chascarrillos machistas que se ven, por favor stop it
A mí me ha flipado. Quizás decaiga un poco la cosa al final, o quizás he sido yo que he perdido la atención, pero aún así lo he disfrutado muchísimo. Buena ruta, para mí gusto está bastante bien equilibrada la narración histórica con las notas personales del autor sobre lo que ve y le va pasando allá donde va, pero puede ser que la balanza caiga más hacia el lado de los datos históricos que hacia las impresiones del viaje. Mi primer libro de viajes, no será el último.
Tras un par de experiencias algo decepcionantes, decidí volver a leer uno de los libros que más me gustó de Javier Reverte, tratando de obviar El sueño de África, que probablemente sea su título más vendido y mejor conseguido. Guardaba un recuerdo especial de Corazón de Ulises (Ed. Debolsillo), el relato sobre su periplo griego.
Y en esta vuelta al pasado, me he reconciliado con el autor, con su sabiduría y su buen saber hacer. Con ese estilo que solo parece sencillo en apariencia pero que requiere de un enorme trabajo previo para saber exprimir con justeza cada dato y anécdota, cada situación real vivida en el viaje para no caer en una simple recopilación de historietas o una mezcla de Wikipedia y guía turística de aeropuerto. Y tal vez he comprendido que los defectos vistos en los dos libros anteriormente aquí reseñados y que tanto me defraudaron, no lo fueron tanto por demérito de su autor, sino tal vez de los propios enclaves escogidos.
Porque, en Corazón de Ulises, Javier Reverte salta con garbo desde el Peloponeso a Alejandría, Creta o Turquía, rememorando los tiempos heroicos de los aqueos, las invasiones dóricas y las migraciones jónicas, los enfrentamientos míticos entre aqueos y troyanos, la convulsa expansión de Alejandro Magno y el reparto funerario de su imperio, el poder del naciente Islam, un poco de las Cruzadas, el poderío otomano sobre la región y la lucha final por la independencia del pueblo griego. En suma, mucha historia, un ambiente cambiante cada pocas páginas, con saltos de isla a isla en ferris, cambios de continente, aviones y autobuses, coches de alquiler o taxistas timadores, casi emulando la errabundez del Ulises invocada desde el propio título de la obra.
Pero este viaje al inicio de lo que hoy conocemos como la cuna de la civilización occidental, no pasa por alto los logros de la Literatura en que se inspira, la lírica de Safo, las tragedias de Sófocles, Eurípides o Esquilo, las comedias de Aristófanes o los cantos de Píndaro, ni obviamente, la epopeya homérica en la forma de esos dos grandes poemas que crean la épica y la aventura, el tamaño por el que medimos a los héroes y a los hombres, el valor y el sufrimiento, la astucia y la medida humana.
Este viaje también da pie a hablar de la naciente ciencia matemática gracias a Pitágoras, de las explicaciones que nos llevan directos a la ciencia de la mano de los primeros grandes filósofos, del arte de Fidias o Mirón, de la invención de géneros como la Historia o la misma literatura de viajes, de la que Reverte no es sino un continuador de la estela que surge de Herodoto. Y en él también nos habla de los exploradores románticos que creyeron a pies juntillas que las historias de Homero eran tan ciertas que una buena excavación podría aflorar las ruinas de la Troya de Elena, como así fue. La vida de estos primeros arqueólogos y sus continuadores, con sus luces y sombras, nos ofrece otra imagen de cómo los europeos nos remitimos a Grecia cuando pensamos en nuestros orígenes.
Así, es fácil entender cómo Trieste o Nueva York palidecen en comparación con los cielos de azul infinito de esta bella tierra y toda su historia. Tampoco Venecia soporta bien el embate y uno casi lamenta que Reverte desoyera sus propias palabras, cuando aquí asegura haber decidido no escribir nada sobre la Serenísima, idea que tanto el autor como yo habíamos olvidado con el tiempo.
Este viaje nos recuerda cuánto debemos a Grecia, cómo esta tierra pobre y árida, supo adelantarse a su tiempo y elevarse sobre sus propias limitaciones, desde su tribalismo primitivo, a la necesaria emigración por todo el Asia Menor cuando los dorios invadieron sus tierras. Porque esa referencia a Grecia ha de expandirse necesariamente a las infinitas islas del Egeo, a las costas turcas, al Mar Negro, a cuyas aguas llegaron los argonautas, en una historia que mitifica la lucha por el comercio, o a la otra orilla del Mediterráneo, a África, donde Tales de Mileto supo medir la altura de las pirámides gracias al incipiente conocimiento matemático de ángulos y proyecciones.
Y Reverte nos ofrece esa impresión griega antes de ser pasada por el tamiz romano que llegó a adoptar como propias muchas divinidades griegas, su arquitectura ya cambiar nombres de manera definitiva, muy especialmente Troya por Ilión y Ulises por Odiseo. Su viaje al pasado toma mucho de aquellos mitos descriptivos de una realidad que aquellos hombres no eran capaces de explicar de otro modo o que creían mejor expresados en forma de mitos, pues todos conocían de sobra la realidad que subyacía en los mismos. Tenemos ese viaje ya citado de los argonautas en busca del vellocino de oro, la tan conocida historia del rapto de Elena o el laberinto del minotauro de Creta y el sometimiento de Atenas.
Por aquí desfilan el monte Olimpo y las competiciones griegas recuperadas para el mundo por Pierre de Coubertin, las victorias de Maratón, Salamina, el valor de los trescientos espartanos y las innumerables y cruentas guerras civiles entre aquellas ciudades estado que solo parecían dejar de lado sus diferencias cuando los persas se acercaban a sus fronteras o cuando un rey venido de la pacata Macedonia les unía para alcanzar las fronteras del mundo conocido, más lejos, siempre más lejos decía Alejandro Magno a sus soldados.
En esa posición oriental dentro del Mediterráneo, a los griegos les tocó ser el cortafuegos frente a los persas, un pueblo en el que el poder del monarca era omnímodo, donde sus ciudadanos no merecían este nombre y en el que el poder de los sátrapas podía decidir sobre la vida y muerte de todos. Esa lucha ejemplifica, de un modo u otro, una continua contraposición de ideas y principios, un vértice geográfico por el que se cuelan concepciones antagónicas del mundo pero también unas rutas del conocimiento y el comercio que alentaron civilizaciones. El conflicto Occidente-Oriente viene de aquellos tiempos y aún antes, así que no es de extrañar que a las conquistas del macedonio le sucedieran las ansias dominadoras de los romanos y de su hijo, el Imperio Bizantino, pero también que la revancha llegara de la mano de una nueva religión, el Islam, que rodeó el Mediterráneo, desde el reino visigodo de la antigua Hispania, hasta Estambul. Porque la Historia es cíclica y los vencedores de hoy son los derrotados del mañana. Así, los griegos padecieron la ocupación y opresión del invasor otomano y las huellas de este poder son tan visibles hoy como las estatuas de la sensual Afrodita o las fortalezas venecianas y genovesas que salpican las islas del Egeo.
Como escritor español, Reverte no pasa por alto la batalla de Lepanto y la pérdida de la mano de Cervantes, tal vez uno más de los hechos que terminaron por aferrarle a una silla para escribir su genial Quijote. Pero tampoco desdeña la sabiduría y paciencia de Kavafis, cuya sombra busca por los cafetines de Alejandría, tal vez con mejor tino que la similar indagación sobre Italo Svevo en Trieste. También persigue la sombra esquiva del romántico Byron quien encontró la muerte asaltando una fortaleza turca tal y como soñaba.
Pero el texto se vuelve lírico y sensual cuando el viajero llega a la pequeña Ítaca, la isla que vio partir a Odiseo y a la que, largos años después, casi arruinada su hacienda por el abuso de los pretendientes, tornó, más sabio y humano, perdida ya la pátina de héroe mitológico que acompañaba a todos los protagonistas de la Ilíada. Y es allí donde hace amistad con el dueño de su pequeña pensión, en la que encuentra un alma tal vez gemela, tal vez envidiada en su vida rutinaria pero rica. Y es en esta isla donde, finalmente, cierra el círculo de su viaje, comprendiendo las palabras de Ulises, quien describe su isla con un arrobo que la geografía desmiente, porque ahora él también sabe que la riqueza se forma en el trayecto más que en la meta, en las preguntas más que en las respuestas, en la potencia antes que en el ser.
Sin querer subestimar al autor para nada, simplemente no me ha impresionado mucho este libro porque no me transmite sentimiento. Y no me transmite por dos razones: primero porque en muchas partes de su libro es como estar leyendo una lección de mitología o historia en vez de una novela. La segunda razón es porque he leído el CHILDE HAROLD´S PILGRIMAGE de Lord Byron y creo que es absolutamente imposible, de lo que me queda por vivir, que me guste una obra en la que se describe un viaje más que esta obra de Byron. Ninguna descripción de un largo viaje de un sitio a otro se puede comparar o se podrá comparar jamás con esta obra de Byron, que cargaba las pilas de su corazón y su genio poético mirando la naturaleza algunas veces durante horas. El libro de Reverte es entretenido e incluso lo recomiendo porque uno puede aprender muchas cosas sobre los lugares que él visitó, diría que es un libro muy educativo, pero no le puedo poner más que dos estrellas, porque el primer propósito de una novela debería ser transmitir sentimiento y a mí personalmente no me llegó nada.
Los, por desgracia, frecuentes comentarios machistas del autor han hecho que me cueste seguir la lectura del libro, un libro que decidí leer porque siempre me ha interesado la mitología griega. No puedo decir, sin embargo, que la lectura no haya sido enriquecedora, no solo por la mitología, sino por los constantes datos históricos que da de los lugares que visita, en muchos casos datos que no conocía. Pero, esos comentarios y, a veces, el tono pedante del autor han hecho que me indigne leyendo el libro, hasta el punto de sentir repulsión por el autor. Le pongo 3/5 porque no creo que se merezca las 2 que le pondría teniendo en cuenta ese machismo, en ocasiones transfobia y homofobia, ese aire de superioridad que tiene Reverte en ocasiones, etc..
"Es el noble empeño de todas las edades: buscar la alegría desde el escepticismo, desde la desesperanza; arrojarse a los caminos del dolor con el ánimo de la libertad y de la valentía; soñar una vida mejor desde la comprensión de que casi todo es indigno; indagar en el corazón de los hombres en busca de aquello que nos hace nobles, mientras nadamos en una sucia charca rodeados de otros hombres innobles. Ésa fue la gran tarea de la literatura y el pensamiento griegos, y ésa será siempre la tarea de la cultura de cualquier tiempo esperanzado." JR
Corazón de Ulises – Publicado originalmente en 1999 y escrito por el español Javier Reverte se cataloga como un libro de viajes. Y concuerdo con que es un libro de viajes pero para mi es mucho mas que eso. Es un libro de mitología, historia y filosofía, todo enmarcado bajo la excusa de un viaje por la zona del mundo en que los griegos supieron ser dominadores hace 3 milenios. Javier Reverte viaja por lo que actualmente conocemos como Grecia, Turquía y varias islas del mediterráneo siguiendo los pasos de grandes personajes históricos (o mitológicos?) como Ulises (Odiseo), Heracles (Hércules), Agamenón, Paris, Helena, Aquiles, Alejandro, etc. Una de las cosas que mas me gusto de este libro es que se intercala partes donde se narra brevemente las zonas por donde viaja el autor, las personas que se encuentra, lugares de interes y lo que siente, para a paso siguiente contar la mitología o historia detrás de esos lugares. Se le da mas peso al pasado que al viaje en sí mismo que el autor esta haciendo. Es un viaje que también se puede considerar literario, ya que casi todo se basa en tres obras: La Ilidada, La Odisea y Los Argonautas y el Vellocino de oro (el ultimo no tanto libro sino narración oral traída a través de los años). Es casi como si nos estuvieran contando línea a linea estas tres obras. Otra cosa que esta muy buena es que el viaje se va a haciendo de forma cronológica con los hechos que ocurrieron en esa zona de Europa. Desde la creación del pueblo heleno per se, hasta las invasiones que hicieron que los griegos se fueran extendiendo por las diferentes regiones del Peloponeso, las invasiones de del imperio persa, otomano, Alejandro el Grande, etc. Realmente quede fascinado con este libro, sentí que estaba leyendo un libro de historia que mezclaba detalles de cómo están actualmente las zonas donde años atrás Héctor y Aquiles pelearon. Y quiero marcar un capitulo en particular, el de los grandes filósofos de la antigua Grecia. Nunca me gusto la filosofía, se me hacia un viaje por el cual no quería ir, pero el autor lo explico con una sencilles y de forma tan amena que me gusto. Lo único malo del libro es que se termina, uno de los últimos capítulos es el que mas me gusto y es el de la isla de Itaca (donde se sigue los pasos de Odiseo), sinceramente después de leer ese capitulo me dieron ganas de agarras mis cosas y mudarme a esa isla. Un libro que TODO el mundo debería leer, y que te deja con ganas de leer los clásicos (los verdaderos clásicos, los que dieron origen a lo que hoy en día conocemos como literatura).
Grandiós llibre. L’obra, que pertany a la literatura de viatges (primera que em llegeixo d’aquest gènere), traça un recorregut (fet per Reverte) semblant al d'Ulisses: Grècia, Àsia Menor i Egipte (Alexandria), i ens explica els trets més importants de cada lloc, tant actuals com passats, i els relaciona amb les tan famoses història i mitologia gregues, pensadors, literatura, herois...
L’estil de l’autor és majoritàriament senzill, ràpid i ben connectat, però alhora amb contingut interessant, amb toc humorístic i intencionadament reflexiu. Són els estils que m’agraden més, ja que permeten una lectura ràpida i propera però també possibiliten l’aprenentatge. En aquest sentit, m’ha ajudat a documentar un pèl més el meu segon llibre de mitologia grega. I en aquest aspecte, hauria de començar a subratllar els llibres de no-ficció, perquè al final no en recordo gairebé res.
Com és àmpliament conegut, Grècia va ser el bressol d’estructures polítiques, disciplines artístiques i de coneixement: tragèdia, filosofia, ciència, història, democràcia... Així doncs, és habitual que quan llegim sobre Grècia, se’ns recalqui això mateix, el gran origen de la seva civilització, com fa Reverte, cosa que es pot fer repetitiu. I en aquest sentit, m’agradaria fer la següent reflexió: sí, com a lectors, se’ns pot fer "pesat" que l’autor ens insisteixi constantment en un concepte, i això ens pot fer pensar que “rebaixa” la qualitat de l’obra. Per altra banda, però, és aquesta mateixa repetició la que ens ajuda a consolidar i tenir clar el que l’autor ens vol transmetre.Si no, aquest coneixement que se’ns presenta com a vital, podria passar desapercebut. Com dic sempre, com a lectors també hem de fer l’esforç d’adequar-nos al que ens planteja l’escriptor.
Penso que un dels objectius principals de les novel•les de viatge, és precisament que el lector viatgi amb elles, que faci les mateixes passes que el protagonista, que tasti els diferents menjars de la terra, que parli amb els autòctons; cosa que Reverte aconsegueix, i de tros.
Este libro narra el viaje que realiza el propio autor a través de Grecia, Turquía y Alejandría en Turquía. Mientras va realizando el recorrido a través de los diferentes lugares nos va narrando las historias de la mitología griega y partes de la historia que sucedieron en esos lugares.
Leer este libro para mi ha sido como subirme en su equipaje y realizar el recorrido con él. Su forma de transmitir todo me ha llegado y me ha hecho trasladarme y sentir todas esas sensaciones que ha ido describiendo. Además de aprender muchos hechos históricos que sin duda merece la pena saber.
Es un libro fascinante, cargado de historias y leyendas. Hay que leerlo muy concentrado para no perderte nada y aún así recomendaría releer este libro un par de veces para poder tener una visión de todo más ampliada, son tantos detalles que en una simple lectura es imposible de recoger toda la información.
M'ha agrada més que 'El sueño de África', que vaig llegir fa uns 25 anys, quan vaig viatjar a Àfrica. Relata el seu viatge per les principals ciutats, regions i illes (Ítaca, península del Peloponès, Atenes, Delfos, Troia, Alexandria, Creta, Efes, Esmirna, Pèrgam...) i relata tota la mitologia, literatura i història relacionada amb cada lloc, amb l'Odissea, sobretot, i també la Ilíada ocupant un lloc central, amb l'explicació del seu propi viatge i les persones que es va trobant, el temps, les impressions dels llocs... Millora molt aquesta segona part, comparat amb El sueño de Àfrica, i la resta de continguts són rics, ben explicats i demostren una gran cultura i treball de documentació. Parla dels Durrell, Kavafis, Henry Millers i altres autors que són d'allà, hi han viscut o hi han viatjat. He gaudit molt.
Reverte, ha escrito un libro de amor, de amor a la cultura clásica griega, a Homero, a la literatura, a los viajes, a la vida.
Es un viaje a la historia de Grecia, al interior de la Odisea, un homenaje a los clásicos, a los grandes escritores de tragedias, a Eurípides, Sófocles y Esquilo. En este viaje nos acompañan citas de Cavafis y de Durrel, entre otros.
" Y puesto que Homero educó a Grecia y Grecia educó al mundo, no es descabellado pensar que en todos nosotros hay siempre algo homérico".
Javier viaja a Grecia, Creta, las islas, y pasa a Turquía, la costa del Egeo, e incluso llega a Alejandría. A medida que va visitando los lugares, nos va contando la historia y la mitología de todos estos lugares, y las anecdotillas que le suceden a medida que tropieza con los lugareños de los diferentes sitios. Javier Reverte es un enamorado de Grecia, y a veces resulta un tanto exagerado respecto al papel de los griegos en la historia. El libro se lee bien, y uno recuerda muchas cosas que creía olvidadas, la Iliada, la Odiesa... Recomendable.
Javier Reverte es uno de los más valiosos descubrimientos que he hecho en los últimos años... Este es un verdadero recorrido, no solo por la geografía griega sino, por el corazón de la cultura de este pueblo tan querido por el mundo occidental. Un sentido resumen que se lee a trasluz de la Ilíada y la odisea, del gigante Homero, de Aristóteles, de Pericles, de Alejandro, de Jason y sus argonautas, de Bizancio, de Alejandría, de Atenas y Esparta.
Sin abrumadora erudición este hombre sencillo va comentando lo que su camino le hace reflexionar... Recomendadisimo.
Este me lo leí estando de Erasmus en Atenas. Es una novela de viaje en la que el autor aprovecha sus andanzas para conectarlas con la historia del lugar, aunque también aprovecha para refrescarte la filosofía, el teatro o la literatura clásicos. El estilo es muy sencillo y cercano incluso cuando aborda temas más complejos, razón por la cual lo recomiendo como lectura para familiarizarse con la cultura clásica, pero también con la Grecia de finales del siglo pasado.