"Si todo pasa, si todo caduca, si todo vuela y es caduco, ¿por qué seguimos soñando con vivir para siempre, amar para siempre, ser felices para siempre? ¿Qué hay en lo que nos rodea que nos permite seguir deseando esa especie de eternidad en todo aquello que apreciamos? ¿Hay algo a nuestro alrededor que nos siga haciendo creer en esas «cosas»? Sí. Sí lo hay. Se me ocurren varias respuestas, pero me quedo con una que no falla: la belleza."