Goodreads helps you follow your favorite authors. Be the first to learn about new releases!
Start by following Mariano Fazio.

Mariano Fazio Mariano Fazio > Quotes

 

 (?)
Quotes are added by the Goodreads community and are not verified by Goodreads. (Learn more)
Showing 1-30 of 46
“Jesucristo se hace hombre para salvarnos. El camino que recorre en esta tierra es el de la entrega. Con una libertad divina —sin que nadie lo obligue— llega hasta el extremo: obedeciendo a la voluntad de su Padre, extiende sus brazos en la cruz para redimirnos y hacernos participar de su amor.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Hay que tener cabeza y corazón. Los dos ocupan un lugar importante y se complementan mutuamente. Pero ¡ay del que solo tiene cabeza!, y ¡ay del que solo tiene corazón! En la primera exageración cayó la Ilustración del siglo XVIII; en la segunda, el Romanticismo del siglo XIX. Y todos nosotros, querido lector, somos hijos de la Ilustración y del Romanticismo. De ahí que haya que buscar un sano equilibrio entre los dos, si no queremos perder las riendas de nuestra propia existencia.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“La fuerza y la originalidad con que el fundador del Opus Dei afirma este primado en el orden sobrenatural, es quizá solo comparable a la fuerza y originalidad con que santo Tomás de Aquino había afirmado este primado en el orden natural»[5]”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“Funcionarios” de la caridad, pero con un corazón estéril.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“La ley del gusto termina en la mediocridad, en una vida que dejó pasar las oportunidades de llenar este mundo de belleza, de verdad y de amor[6].”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Dios nos ha hecho polifónicos. El señorío de sí, también conocido desde siempre como templanza, no es frialdad cerebral: Dios nos quiere con un “corazón grande, fuerte, tierno, afectuoso y delicado” (Amigos de Dios, n.º 77)»[2].”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“«La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que está solo con Dios, cuya voz resuena en lo más íntimo de ella»”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“Auténtico es quien se comporta con humanidad. Quien se maneja solo a partir de los instintos acaba asemejándose a una bestia, que carece de corazón.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Hay que respetar las legítimas ansias de verdad: el hombre tiene obligación grave de buscar al Señor, de conocerle y de adorarle, pero nadie en la tierra debe permitirse imponer al prójimo la práctica de una fe de la que carece; lo mismo que nadie puede arrogarse el derecho de hacer daño al que la ha recibido de Dios»”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“no somos átomos aislados en este mundo, y nuestra conducta influye necesariamente en las vidas de muchas otras personas, a las que estamos ligados por lazos de sangre o de amistad.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“En el mundo en que vivimos, con sus luces y sus sombras, afirmar que uno se realiza con el don sincero de sí —siguiendo las huellas de Jesús— significa ciertamente ir a contracorriente. Son muchas las voces que se alzan con una propuesta contraria: “Piensa en ti mismo, no te compliques la vida, vive para ti”. Pareciera que el darse a los demás nos quitase la libertad de hacer lo que nos da la gana.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Es el ejemplo que nos ha dejado Jesús: toda su vida en la tierra es un entregarse continuo, hasta llegar al don completo de la Cruz: «Yo doy la vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy libremente» (Jn 10, 17-18). Karl Adam comenta estas palabras del Señor, sosteniendo que «jamás, en ningún lugar de la tierra, ha acaecido algo tan íntimamente libre, tan completamente voluntad y obra propia como la obra de Jesús en el Gólgota»”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“«Frodo emprendió su búsqueda por amor: para salvar del desastre, a sus propias expensas, si podía, al mundo que él conocía; y también con completa humildad, reconociendo que era del todo inadecuado para la tarea. Su verdadero compromiso consistía tan solo en hacer lo que pudiera, tratar de hallar un camino y avanzar por tanto por él como la fuerza de su mente y su cuerpo lo permitía. Es lo que hizo»[11]”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“veces nos da miedo enfrentarnos con la realidad de nuestra alma. Decía Goethe: «¿Conocerme a mí mismo? Si lo hiciera, saldría corriendo espantado».”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“El fin de nuestra vida es el amor de Dios, nuestra identificación con Cristo, no el cumplimiento de unas metas de perfección que nos hemos propuesto contando con nuestras fuerzas. Las categorías propias del trabajo profesional competitivo —resultados mesurables, productividad, eficiencia, superación constante, hasta llegar al paroxismo— no se aplican a nuestro camino hacia la felicidad. El Señor nos juzgará no por nuestros resultados, sino por nuestras disposiciones interiores. Dios no quiere «una hoja de servicios inmaculada»[6]: desea un corazón humilde, lleno de deseos de amar, contrito por sus faltas y esperanzado en la misericordia de Dios.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“«El perdón es el nombre cristiano de la venganza».”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Seguir las pasiones sin otros puntos de referencia conduce a la tragedia vital.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“«un corazón que ama desordenadamente las cosas de la tierra está como sujeto por una cadena, o por un “hilillo sutil”, que le impide volar a Dios»”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Algunos psicólogos mencionan cuatro tipos de egocentrismo. En primer lugar, está el tipo Nerón: quiere imponer su voluntad a toda costa, y piensa que es omnipotente. El segundo es el Star: desea ser el centro de la atención, busca el aplauso continuo y quiere brillar con luz propia. Un caso muy difundido en nuestro tiempo es el tipo Cenicienta: considera que es la única persona que sufre, pasa la vida quejándose y se despreocupa de los demás. Por último, el tipo Tortuga, que se encierra en su propio caparazón y no es capaz de comunicar su mundo interior en busca de ayuda, pues le humilla mostrarse vulnerable[2]”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“En alguna oportunidad, san Juan Pablo II comentó que las palabras de la Escritura que él prefería eran las contenidas en el Evangelio de san Juan, «La verdad os hará libres» (Jn 8, 31). San Josemaría, al referirse a ellas, escribe: «¿Qué verdad es esta, que inicia y consuma en toda nuestra vida el camino de la libertad? Os la resumiré, con la alegría y con la certeza que provienen de la relación entre Dios y sus criaturas: saber que hemos salido de las manos de Dios, que somos objeto de la predilección de la Trinidad Beatísima, que somos hijos de tan gran Padre. Yo pido a mi Señor que nos decidamos a darnos cuenta de eso, a saborearlo día a día: así obraremos como personas libres. No lo olvidéis: el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas las cosas»[7].”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“tres conclusiones: a ser lo suficientemente honrados, para pechar con la propia responsabilidad personal; a ser lo suficientemente cristianos, para respetar a los hermanos en la fe, que proponen en materias opinables soluciones diversas a la que cada uno de nosotros sostiene; y a ser lo suficientemente católicos, para no servirse de nuestra Madre la Iglesia, mezclándola en banderías humanas»[5].”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“«Jesús es radical. Él lo da todo y lo pide todo: da un amor total y pide un corazón indiviso. También hoy se nos da como pan vivo; ¿podemos darle a cambio las migajas? A él, que se hizo siervo nuestro hasta el punto de ir a la cruz por nosotros, no podemos responderle solo con la observancia de algún precepto. A él, que nos ofrece la vida eterna, no podemos darle un poco de tiempo sobrante. Jesús no se conforma con un “porcentaje de amor”: no podemos amarlo al veinte, al cincuenta o al sesenta por ciento. O todo o nada»[2].”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“En orden a desplegar todas las potencialidades de la libertad radical, de la libertad “para”, decíamos más arriba, tenemos que trabajar nuestra alma para vivir las libertades “de”. Liberarnos de nuestro propio yo —tarea que nos llevará toda la vida—; liberarnos de nuestras culpas mediante sucesivas conversiones; liberarnos del peso del rencor y del resentimiento, perdonando de corazón. Para caminar hacia nuestra meta de amor con soltura, con los músculos sueltos de nuestra alma, con el paso seguro y nuestra mirada clavada en la felicidad que nos espera, también hemos de trabajar el corazón. Ninguno de nosotros somos solo razón, ni solo voluntad. Hay una tercera dimensión de nuestra vida, que abarca los sentimientos, los afectos, las emociones, las pasiones, y que llamamos corazón. Es el núcleo más íntimo de la persona humana, que ha de armonizarse con la razón y con la voluntad. Insistamos: una persona sin cabeza nunca alcanzará una vida lograda, plena; una persona sin corazón no es auténticamente humana.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Ante cualquier decisión de cierta importancia que tengamos que tomar, hemos de preguntarnos: ¿es coherente con el estilo de vida evangélico que deseo encarnar?; esta elección, ¿me acerca o me aleja de mi fin último? Porque lo decisivo es llegar a la meta, no experimentar todas las posibilidades que se le presentan a cualquier persona.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Pondus meum amor meus”: mi amor es mi peso, decía san Agustín, refiriéndose, no al hecho evidente de que a veces amar sea costoso, sino a que el amor que llevamos en el corazón es lo que nos mueve, lo que nos lleva a todas partes. “Eo feror, quocumque feror”, allí donde voy, es él que me lleva. Pensemos, cada una y cada uno, ¿cuál es el amor que me lleva a todas partes?»[5]. Poco”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres. Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. (…) Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho (…) Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo[14”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)
“—¡La misericordia, el amor al prójimo, el amor a los que nos aman, el amor a los que nos odian! —murmuró entre dientes—. Debemos ser misericordiosos incluso con nuestros enemigos. Este es el amor que Dios predicó entre los hombres, el amor que me aconsejaba la princesa María y que yo no sabía comprender. Es por esto por lo que siento morir. Si viviera, amaría a todos mis enemigos, pero ahora ya es demasiado tarde. ¡Ya lo sé!”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“¿Le ves? —dijo el capuchino con voz baja—, puede ser castigo, puede ser misericordia. El sentimiento que experimentas ahora por ese hombre que tanto te ha ofendido, será el mismo con que Dios te mirará en el tremendo día. Bendícele, y serás bendecido. Hace cuatro días que ha entrado aquí como lo ves, sin dar indicios de razón. Quizá el Señor está dispuesto a concederle una hora de arrepentimiento, pero querrá que tú se lo ruegues; quizá querrá que tú con la inocente Lucía intercedáis por él; quizá quiere conceder la gracia a tus oraciones, a las oraciones de un corazón afligido y resignado. Quizá depende de ti la salvación de ese hombre, y la tuya; de una muestra sincera de tu perdón, de compasión, y… de amor. Cayó, y juntó las manos sobre la cabeza, como para rezar: lo mismo hizo Lorenzo. A poco de estar en aquella postura, se oyó el tercer toque de la campana. Recobráronse ambos, y, según lo acordado, salieron. Ni el uno hizo preguntas, ni el otro protestas; sus rostros hablaban.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“Si por una malinterpretada libertad no fuéramos habitualmente fieles a esos compromisos de amor, caeríamos en la incoherencia, y si no rectificáramos con humildad, nuestra vida iría perdiendo poco a poco significado: de peregrinos nos transformaríamos en errantes.”
Mariano Fazio, Libertad para amar: a través de los clásicos (Literatura y Ciencia de la Literatura)
“San Josemaría fomentaba un clima vital abierto, en el que cada uno pudiera manifestarse sencillamente como era, y en el que se respetaran las opiniones de unos y otros. Detestaba la tiranía, «porque es contraria a la dignidad de la persona humana»”
Mariano Fazio, El último romántico: San Josemaría en el siglo XXI (Libros sobre el Opus Dei)

« previous 1
All Quotes | Add A Quote
Last of the Romantics: St. Josemaria in the Twenty-First Century Last of the Romantics
60 ratings
Open Preview
Libertad para amar a través de los clásicos Libertad para amar a través de los clásicos
44 ratings
Open Preview