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“Y puede, puede así, que las muertes no sean todas iguales. Puede que hasta después de la muerte, todos sigamos distintos caminos.”
― La amortajada
― La amortajada
“Es muy posible desear morir, cuando se ama demasiado la vida”
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“Para ser inteligente, hay que empezar desde chica.
To be intelligent, one must start young.”
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To be intelligent, one must start young.”
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“¿Es que todos los que han nacido para amar viven así como ella vivió?, ¿ahogando minuto a minuto lo más vital dentro de sí?”
― La amortajada
― La amortajada
“¿Era preciso morir para saber ciertas cosas? Ahora comprende también que en el corazón y en los sentidos de aquel hombre ella había hincado sus raíces; que jamás, aunque a menudo lo creyera, estuvo enteramente sola; que jamás, aunque a menudo lo pensara, fue realmente olvidada.”
― La amortajada
― La amortajada
“«Hay que ser juiciosa en amor», solía aconsejarse a sí misma. Y había logrado en efecto muy a menudo ser juiciosa. Había logrado adaptar su propio vehemente amor al amor mediocre y limitado de los otros. Temblando de ternura y de verdad a menudo logró sonreír, frívolamente, para no espantar aquel poquito amor que venía a su encuentro. Porque el no amarlos demasiado sea tal vez la mejor prueba de amor que se pueda dar a ciertos seres, en ciertas ocasiones. ¿Es que todos los que han nacido para amar viven así como ella vivió?, ¿ahogando minuto a minuto lo más vital dentro de sí?”
― La amortajada
― La amortajada
“La muerte me parece una aventura más accesible que la huida.”
― La última niebla
― La última niebla
“Y ya no deseaba sino quedarse crucificada a la tierra, sufriendo y gozando en su carne el ir y venir de lejanas, muy lejanas mareas; sintiendo crecer la hierba, emerger islas nuevas y abrirse en otro continente la flor ignorada que no vive sino en un día de eclipse. Y sintiendo aún bullir y estallar soles, y derrumbarse, quién sabe dónde, montañas gigantes de arena.”
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“Puede que la verdadera felicidad esté en la convicción de que se ha perdido irremediablemente la felicidad. Entonces empezamos a movernos por la vida sin esperanzas ni miedos, capaces de gozar por fin todos los pequeños goces, que son los más perdurables.”
― El árbol
― El árbol
“Y yo no supe cómo el abandono de aquel gesto pudo despertar tanta ternura en mí, ni por qué me fue tan dulce el tibio contacto de tu piel”
― La amortajada
― La amortajada
“...Tal vez sea esa la vida de nosotros todos. ¡Ese eludir o perder nuestra verdadera vida encubriéndola tras una infinidad de pequeñeces con aspecto de cosas vitales!”
― Historia de Maria Griselda
― Historia de Maria Griselda
“Desde el momento en que nacemos, también se inicia la vejez”
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“La muerte me parece una aventura más accesible que la huida. De morir, sí, me siento capaz. Es muy posible desear morir porque se ama demasiado la vida.”
― La última niebla
― La última niebla
“Hasta mis pensamientos parecían balancearse, pequeños, oscilantes, como llama de una vela.”
― Obras completas, t. 2
― Obras completas, t. 2
“Me sentí liviana de toda pena. Fue como si la angustia que me torturaba hubiera andado tanteando en mí hasta escaparse por el camino de las lágrimas.”
― La amortajada
― La amortajada
“Qué bellezería”
― La última niebla / La amortajada
― La última niebla / La amortajada
“En ella los impulsos se abatieron tan bruscamente como se habían precipitado. ¡A qué exaltarse inútilmente! Luis la quería con ternura y medida- si alguna vez llegara a odiarla, la odiaría con justicia y prudencia. Y eso era la vida. Se acercó a la ventana, apoyó la frente contra el vidrio glacial. Allí estaba el gomero recibiendo serenamente la lluvia que lo golpeaba, tranquilo y regular. El cuarto se inmoviliza en la penumbra, ordenado y silencioso. Todo parecía detenerse, eterno y muy noble. Eso era la vida. Y había cierta grandeza en aceptarla así, mediocre, como algo definitivo, irremediable. Mientras del fondo de las cosas parecía brotar y subir una melodía de palabras graves y lentas que ella se quedó escuchando: ¡Siempre! ¡Nunca!”
― El árbol
― El árbol
“¡Qué importa que mi cuerpo se marchite, si conoció el amor!”
― La última niebla / La amortajada
― La última niebla / La amortajada
“Esta muerta, sobre la cual no se me ocurriría inclinarme para llamarla porque parece que no hubiera vivido nunca, me sugiere de pronto la palabra silencio.”
― La Ultima Niebla
― La Ultima Niebla
“Entonces había conocido la peor de las soledades; la que en un amplio lecho se apodera de la carne estrechamente unida a otra carne adorada y distraída.”
― La amortajada
― La amortajada
“Nunca se muere enteramente. Ésa es la verdad.”
― La última niebla; El árbol; Las islas nuevas; Lo secreto; La historia de María Griselda; Trenzas
― La última niebla; El árbol; Las islas nuevas; Lo secreto; La historia de María Griselda; Trenzas
“Mi dolor de estos últimos días, ese dolor lancinante como una quemadura, se ha convertido en una dulce tristeza que me trae a los labios una sonrisa cansada.”
― Obras completas, t. 1
― Obras completas, t. 1
“Porque el no amarlos demasiado sea tal vez la mejor prueba de amor que se pueda dar a ciertos seres, en ciertas ocasiones. ¿Es que todos los que han nacido para amar viven así como ella vivió?, ¿ahogando minuto a minuto lo más vital dentro de sí?”
― La amortajada
― La amortajada
“Temblar por el pasado, por el presente, por el futuro; por la sospecha, el rumor o el mero presentimiento que venga a amenazar la tranquilidad que deberás fabricarte día a día. Y disimulando, sonriendo, luchar por la conquista de un pedacito de alma día a día... esa será tu vida.”
― Obras completas, t. 1
― Obras completas, t. 1
“Es la mirada hostil con la que de costumbre acoge siempre a todo extranjero.
—¿Qué te pasa? —le pregunto.
—Te miro —me contesta—. Te miro y pienso que te conozco demasiado...”
― La Ultima Niebla
—¿Qué te pasa? —le pregunto.
—Te miro —me contesta—. Te miro y pienso que te conozco demasiado...”
― La Ultima Niebla
“Desde muy niña, cuando todos la abandonan, corría hacia Luis. Él la alzaba y ella le rodeaba el cuello con los brazos, entre risas que eran como pequeños gorjeos y besos que le disparaba aturdidamente sobre los ojos, la frente y el pelo ya entonces canoso (¿es que nunca había sido joven?) como una lluvia desordenada. ''Eres un collar, le decía Luis. Eres como un collar de pájaros.”
― El árbol
― El árbol
“Cómo hacen para olvidar las mujeres que han roto con un amante largo tiempo querido e incorporado a la trama ardiente de sus vidas!”
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“Ella no había contestado, miedosa de aquel ser desordenado y febril, que una palabra torpe podía precipitar en la locura.”
― Obras completas, t. 1
― Obras completas, t. 1
“Se llamaba Elsa. Nunca pudo él acostumbrarse a que tuviera un nombre tan lindo. “¡Y te llamas Elsa...!”, solía decirle en la mitad de un abrazo, como si aquello fuera un milagro más milagroso que su belleza rubia y su sonrisa plácida.”
― Obras completas, t. 1
― Obras completas, t. 1
“¿Mi vida no es acaso ya el comienzo de la muerte?”
― Obras completas, t. 1
― Obras completas, t. 1




