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“Deshaced ese verso,
quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si queda algo todavía,
eso
será la poesía.”
―
quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si queda algo todavía,
eso
será la poesía.”
―
“que no quiero verme a su ovillo como un hilo de baba sujeto…
Quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento.
Quiero, ¡quiero!… sueño… ¡sueño!…
Soy gusano que sueña… y ¡sueño!…
¡verme un día volando en el viento!”
―
Quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento.
Quiero, ¡quiero!… sueño… ¡sueño!…
Soy gusano que sueña… y ¡sueño!…
¡verme un día volando en el viento!”
―
“Basta ya! ¡Basta ya de risas!
¡Que no se ría nadie! ¡Que no se ría nadie! Mi sangre de Clown vale tanto como la sangre de los cristos. ¡Yo no soy un payaso! ¡Yo Soy Prometeo! Vengo de la casta de los viejos redentores del Mundo, y he dado mi sangre, no para hacer reír a los Hombres y a los Dioses, sino para fecundar el yermo.
¿Entendéis ahora? Don Quijote es el poeta Prometeico que se escapa de su crónica y entra en la Historia hecho símbolo y carne, vestido de payaso y gritando por todos los caminos: ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!… Sólo la risa del Mundo, abierta y rota como un trueno, le responde.
¡Oh, paradoja monstruosa!”
― Nueva Antología Rota
¡Que no se ría nadie! ¡Que no se ría nadie! Mi sangre de Clown vale tanto como la sangre de los cristos. ¡Yo no soy un payaso! ¡Yo Soy Prometeo! Vengo de la casta de los viejos redentores del Mundo, y he dado mi sangre, no para hacer reír a los Hombres y a los Dioses, sino para fecundar el yermo.
¿Entendéis ahora? Don Quijote es el poeta Prometeico que se escapa de su crónica y entra en la Historia hecho símbolo y carne, vestido de payaso y gritando por todos los caminos: ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!… Sólo la risa del Mundo, abierta y rota como un trueno, le responde.
¡Oh, paradoja monstruosa!”
― Nueva Antología Rota
“EL Poeta Prometeico viene a dar testimonio de la Luz.
El Poeta maldito… a dar testimonio de la Sombra.
Es el mismo poeta prometeico. Se le llama así… cuando se acerca a los infiernos… porque la línea inquebrantable y monótona de sus versos que es siempre la resultante de la voluntad humana y del empuje del Viento y que no se doblega ni se tuerce… tiene que pasar fatalmente… por el centro mismo del infierno como el eje de la Tierra.”
― Nueva Antología Rota
El Poeta maldito… a dar testimonio de la Sombra.
Es el mismo poeta prometeico. Se le llama así… cuando se acerca a los infiernos… porque la línea inquebrantable y monótona de sus versos que es siempre la resultante de la voluntad humana y del empuje del Viento y que no se doblega ni se tuerce… tiene que pasar fatalmente… por el centro mismo del infierno como el eje de la Tierra.”
― Nueva Antología Rota
“¡Y el sol es pan y luz!
¡Miradle cómo sale del horno y asciende en el alba para todos,
con su doble corona de harina y de cristal!…
¡Oh, Dios antiguo y generoso, proscrito por el hombre!
Tú ahí siempre, puntual en la espiga y en la aurora
y yo aquí hambriento y ciego”
―
¡Miradle cómo sale del horno y asciende en el alba para todos,
con su doble corona de harina y de cristal!…
¡Oh, Dios antiguo y generoso, proscrito por el hombre!
Tú ahí siempre, puntual en la espiga y en la aurora
y yo aquí hambriento y ciego”
―
“Los ídolos domésticos
hablaron vanidad».
Tierra arenosa sin riego,
carne estrujada sin llanto,
polvo rebelde de rocas rencorosas
y lavas enemigas,
átomos amarillos y estériles
del yermo,
aristas vengativas,
arenal de la envidia…
esperad ahí secos y olvidados
hasta que se desborde el mar.”
― Nueva Antología Rota
hablaron vanidad».
Tierra arenosa sin riego,
carne estrujada sin llanto,
polvo rebelde de rocas rencorosas
y lavas enemigas,
átomos amarillos y estériles
del yermo,
aristas vengativas,
arenal de la envidia…
esperad ahí secos y olvidados
hasta que se desborde el mar.”
― Nueva Antología Rota
“Atrás, seres humanos!…»
y no eres más que un segador,
un esforzado segador… un buen criado.
Tu guadaña no es un cetro
sino una herramienta de trabajo.
En el gran ciclo,
en el gran engranaje solar y planetario,
tú eres el que corta la espiga,
y yo ahora… el grano,
el grano de la espiga que cae
bajo tu esfuerzo necesario.
Necesario… no para tu orgullo
sino para ver cómo logramos
entre todos
un pan dorado y blanco.
Desde tu filo iré al molino.
En el molino me morderán las piedras de basalto,
como dos perros a un mendigo
hasta quitarme los harapos.
Perderé la piel, la forma
y la memoria de todo mi pasado.
Desde el molino iré a la artesa.
En la artesa me amasarán, sudando,
y sin piedad
unos robustos brazos.
y un día
escribirán en los libros sagrados:
El segundo hombre fue de masa cruda
como el primero fue de barro.
Luego entraré en el horno… en el infierno.
Del fuego saldré hecho ya pan blanco
y habrá pan para todos.
Podréis partir y repartir mi cuerpo en miles y
millones de pedazos;
podréis hacer entonces con el hombre
una hostia blanquísima… el pan ázimo
donde el Cristo se albergue:
y otro día dirán en los libros sagrados:
El primer hombre
fue de barro,
el segundo de masa cruda
y el tercero de pan y luz.
Será un sábado
cuando se cumplan las grandes Escrituras…
Entre tanto,
a trabajar con humildad y sin bravatas,
Segador Esforzado.”
― Nueva Antología Rota
y no eres más que un segador,
un esforzado segador… un buen criado.
Tu guadaña no es un cetro
sino una herramienta de trabajo.
En el gran ciclo,
en el gran engranaje solar y planetario,
tú eres el que corta la espiga,
y yo ahora… el grano,
el grano de la espiga que cae
bajo tu esfuerzo necesario.
Necesario… no para tu orgullo
sino para ver cómo logramos
entre todos
un pan dorado y blanco.
Desde tu filo iré al molino.
En el molino me morderán las piedras de basalto,
como dos perros a un mendigo
hasta quitarme los harapos.
Perderé la piel, la forma
y la memoria de todo mi pasado.
Desde el molino iré a la artesa.
En la artesa me amasarán, sudando,
y sin piedad
unos robustos brazos.
y un día
escribirán en los libros sagrados:
El segundo hombre fue de masa cruda
como el primero fue de barro.
Luego entraré en el horno… en el infierno.
Del fuego saldré hecho ya pan blanco
y habrá pan para todos.
Podréis partir y repartir mi cuerpo en miles y
millones de pedazos;
podréis hacer entonces con el hombre
una hostia blanquísima… el pan ázimo
donde el Cristo se albergue:
y otro día dirán en los libros sagrados:
El primer hombre
fue de barro,
el segundo de masa cruda
y el tercero de pan y luz.
Será un sábado
cuando se cumplan las grandes Escrituras…
Entre tanto,
a trabajar con humildad y sin bravatas,
Segador Esforzado.”
― Nueva Antología Rota
“soy un escéptico
y hay unas cuantas cosas en que creo.
Por ejemplo, creo en el sol, en el Diluvio y en el estiércol;
en la blasfemia, en las lágrimas y en el infierno;
en la guadaña y en el Viento;
en el lagar, en la piedra redonda del amolador y en la piedra redonda del viejo molinero;
y en el hacha que derriba los árboles y descuartiza los salmos y los versos;
en la locura y en el sueño…
y en el gas de la fiebre también creo,
en ese gas ingrávido, expansivo y deletéreo,
antifilosófico, antidogmático y antidialéctico
que revienta los globos… los grandes globos, los globitos
y el cerebro.
y creo
que hay luz en el rito,
luz en el culto
y luz en el misterio.
Creo
que el agua se hace vino
y sangre el vino,
sangre de Dios y sangre de mi cuerpo.
Creo
que el trigo se hace harina
y carne la harina…
carne de Dios y carne de mi cuerpo.
Creo
que un hombre honrado
cuando nos da su pan
tiene el cuerpo de Cristo”
― Nueva Antología Rota
y hay unas cuantas cosas en que creo.
Por ejemplo, creo en el sol, en el Diluvio y en el estiércol;
en la blasfemia, en las lágrimas y en el infierno;
en la guadaña y en el Viento;
en el lagar, en la piedra redonda del amolador y en la piedra redonda del viejo molinero;
y en el hacha que derriba los árboles y descuartiza los salmos y los versos;
en la locura y en el sueño…
y en el gas de la fiebre también creo,
en ese gas ingrávido, expansivo y deletéreo,
antifilosófico, antidogmático y antidialéctico
que revienta los globos… los grandes globos, los globitos
y el cerebro.
y creo
que hay luz en el rito,
luz en el culto
y luz en el misterio.
Creo
que el agua se hace vino
y sangre el vino,
sangre de Dios y sangre de mi cuerpo.
Creo
que el trigo se hace harina
y carne la harina…
carne de Dios y carne de mi cuerpo.
Creo
que un hombre honrado
cuando nos da su pan
tiene el cuerpo de Cristo”
― Nueva Antología Rota
“Conocíamos ya la voz del tiplón,
la del sochantre…
la de los sepultureros medievales
y la del vanidoso cuervo de la conseja.
Pero todo no se ha descubierto de una vez… Y en el mundo hay ahora un ruido que no se había escuchado nunca… y un humo negro y acre de carne chamuscada que se agarra a la garganta del tenor y le hace aullar como a un perro leproso…
La lepra del mundo, la sangre envenenada y el alma resentida cantan con una lengua espesa y con una laringe rota…”
― Nueva Antología Rota
la del sochantre…
la de los sepultureros medievales
y la del vanidoso cuervo de la conseja.
Pero todo no se ha descubierto de una vez… Y en el mundo hay ahora un ruido que no se había escuchado nunca… y un humo negro y acre de carne chamuscada que se agarra a la garganta del tenor y le hace aullar como a un perro leproso…
La lepra del mundo, la sangre envenenada y el alma resentida cantan con una lengua espesa y con una laringe rota…”
― Nueva Antología Rota
“Porque… ¿no habrá en esta metamorfosis un simulacro de resurrección en el que se nos dice que la carne, la materia sucia después de tres días de sepultada (tres es un número simbólico y convencional) sale hecha espíritu volando? ¿No será ésta la gran Metáfora de nuestro Destino en la que se nos dice: que el Templo es algo así como el capullo, como un capullo necesario durante algún tiempo, como el cascarón del huevo donde se incuba místicamente la pluma y se forman las alas, y luego, cuando el vuelo surge, el Templo queda abajo roto, como una ganga pesada, como los restos de un sarcófago innecesario va? Porque aquél, el gusano que antes reptaba con grandes esfuerzos sin poder franquear el círculo de la serpiente se ha convertido en un ser alado, en una figura celestial, y transformado en mariposa se mueve ya libremente en el cielo».”
― Nueva Antología Rota
― Nueva Antología Rota
“La que viene a apretar y a exprimir la vejiga de las lágrimas hasta la última gota de sangre y de leche…
¿No es así?
La que viene a tapiar con ladrillos de fuego el cuarto donde la lujuria y el sexo envenenado guardan los negros sueños espantosos…”
―
¿No es así?
La que viene a tapiar con ladrillos de fuego el cuarto donde la lujuria y el sexo envenenado guardan los negros sueños espantosos…”
―
“España,
en esta casa tuya no hay bandos.
Aquí no hay más que polvo,
polvo y un hacha antigua,
indestructible y destructora
que se volvió y se vuelve
contra tu misma carne
cuando te cercan los raposos.
Vuelan sobre tus torres y tus campos
todos los gavilanes enemigos
y tu hijo blande el hacha
sobre su propio hermano.”
― Nueva Antología Rota
en esta casa tuya no hay bandos.
Aquí no hay más que polvo,
polvo y un hacha antigua,
indestructible y destructora
que se volvió y se vuelve
contra tu misma carne
cuando te cercan los raposos.
Vuelan sobre tus torres y tus campos
todos los gavilanes enemigos
y tu hijo blande el hacha
sobre su propio hermano.”
― Nueva Antología Rota
“Hay que salvar al rico y al pobre…
Hay que matar al rico y al pobre, para que nazca el Hombre.
El Hombre, el Hombre es lo que importa.
Ni el rico
ni el pobre importan nada…
Ni el proletario
ni el diplomático
ni el industrial
ni el arzobispo
ni el comerciante
ni el soldado
ni el artista
ni el poeta en su sentido ordinario y domestico importan nada.
Nuestro oficio no es nuestro Destino.
«No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña al hombre a ser un Hombre».
El Hombre es lo que importa.
El Hombre ahí,
desnudo bajo la noche y frente al misterio,
con su tragedia a cuestas,
con su verdadera tragedia,
con su única tragedia…
la que surge, la que se alza cuando preguntamos, cuando gritamos en el viento.
¿Quién soy yo?
Y el viento no responde… Y no responde nadie.
¿Quién es el Hombre?
Tal vez sea Cristo…”
― Nueva Antología Rota
Hay que matar al rico y al pobre, para que nazca el Hombre.
El Hombre, el Hombre es lo que importa.
Ni el rico
ni el pobre importan nada…
Ni el proletario
ni el diplomático
ni el industrial
ni el arzobispo
ni el comerciante
ni el soldado
ni el artista
ni el poeta en su sentido ordinario y domestico importan nada.
Nuestro oficio no es nuestro Destino.
«No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña al hombre a ser un Hombre».
El Hombre es lo que importa.
El Hombre ahí,
desnudo bajo la noche y frente al misterio,
con su tragedia a cuestas,
con su verdadera tragedia,
con su única tragedia…
la que surge, la que se alza cuando preguntamos, cuando gritamos en el viento.
¿Quién soy yo?
Y el viento no responde… Y no responde nadie.
¿Quién es el Hombre?
Tal vez sea Cristo…”
― Nueva Antología Rota
“Volveré mañana en el corcel del viento.
Volveré. Y cuando vuelva, vosotros os estaréis yendo:
Vosotros, los alcabaleros de la muerte, los centuriones en acecho
bajo la gran ojiva de la puerta, los constructores de ataúdes que al medir el cuerpo
amarillo de los que se van, con la cinta de metro y medio
de los alfayetes, decís siempre, ¡cómo crecen los muertos!
¡Oh, sí! Los muertos crecen. El último traje que se hicieron,
al amortajarlos ya les viene pequeño.
Crecen. Y apenas los entierran, rompen los tablones de pino y los catafalcos de acero;
crecen después en la tumba, fuera de la caja, abren la tierra como las semillas del centeno
y ya, bajo el sol y la lluvia, en el aire, sueltos,
y sin raíces, siguen y siguen creciendo.
Yo me voy a crecer con los muertos.”
―
Volveré. Y cuando vuelva, vosotros os estaréis yendo:
Vosotros, los alcabaleros de la muerte, los centuriones en acecho
bajo la gran ojiva de la puerta, los constructores de ataúdes que al medir el cuerpo
amarillo de los que se van, con la cinta de metro y medio
de los alfayetes, decís siempre, ¡cómo crecen los muertos!
¡Oh, sí! Los muertos crecen. El último traje que se hicieron,
al amortajarlos ya les viene pequeño.
Crecen. Y apenas los entierran, rompen los tablones de pino y los catafalcos de acero;
crecen después en la tumba, fuera de la caja, abren la tierra como las semillas del centeno
y ya, bajo el sol y la lluvia, en el aire, sueltos,
y sin raíces, siguen y siguen creciendo.
Yo me voy a crecer con los muertos.”
―
“todos, hasta los muertos,
que esperan bajo tierra
la gloria y el rosal.
Esta vez pierden todos…
Obispos buhoneros,
volved las baratijas a su sitio:
los ídolos al polvo
y la esperanza al mar.
Hemos bajado el último escalón…
el que acaba en la cripta.
Mirad ahora hacia arriba
por el pozo viscoso de la Historia.”
― Nueva Antología Rota
que esperan bajo tierra
la gloria y el rosal.
Esta vez pierden todos…
Obispos buhoneros,
volved las baratijas a su sitio:
los ídolos al polvo
y la esperanza al mar.
Hemos bajado el último escalón…
el que acaba en la cripta.
Mirad ahora hacia arriba
por el pozo viscoso de la Historia.”
― Nueva Antología Rota
“«Para mí mejor es ya morir que vivir.»
Yo no soy más que un sonámbulo que quiere descansar y creo que ya es hora de dormir. No quiero gritar más:
Viento:
Suéltame, déjame… ¡déjame dormir!
Quiero dormir, dormir… ¡dormir!
Siembra mis sueños, entiérrame,
cúbreme ya con una frazada de tierra caliente
y déjame crecer. Quiero crecer.
¡Dormir es crecer! Acuéstame…
¡Siembra mis sueños!… ¡Morir es… crecer!”
―
Yo no soy más que un sonámbulo que quiere descansar y creo que ya es hora de dormir. No quiero gritar más:
Viento:
Suéltame, déjame… ¡déjame dormir!
Quiero dormir, dormir… ¡dormir!
Siembra mis sueños, entiérrame,
cúbreme ya con una frazada de tierra caliente
y déjame crecer. Quiero crecer.
¡Dormir es crecer! Acuéstame…
¡Siembra mis sueños!… ¡Morir es… crecer!”
―
“el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?”
― Nueva Antología Rota
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?”
― Nueva Antología Rota
“puritano, orgulloso y fariseo.
¡Oh, puristas y estetas!
Aún no está limpio vuestro verso
y su última escoria ha de dejarla
en los crisoles del infierno.
Aquí van los artistas sodomitas,
los pintores bizcos y los poetas inversos.
...
Aquí va el juez y el gángster
los dos juntos en el mismo verso.
Éste es el Presidente demócrata y guerrero
que desnudó la espada en el verano
...
Y éste es el hombre de la mitra,
la bestia de dos cuernos,
el que vendió las llaves…
el Gran Conserje Pedro…
...
¡Aquí van todos!
Y aquí voy yo con ellos.
Aquí voy yo también, yo, el hombre de la tralla,
el de los ojos sucios… el blasfemo.
...
Se va del salmo al llanto,
del llanto al grito,
del grito al veneno…
¡Arre! ¡Arre!
¡Y se gana la luz desde el infierno!”
― Nueva Antología Rota
¡Oh, puristas y estetas!
Aún no está limpio vuestro verso
y su última escoria ha de dejarla
en los crisoles del infierno.
Aquí van los artistas sodomitas,
los pintores bizcos y los poetas inversos.
...
Aquí va el juez y el gángster
los dos juntos en el mismo verso.
Éste es el Presidente demócrata y guerrero
que desnudó la espada en el verano
...
Y éste es el hombre de la mitra,
la bestia de dos cuernos,
el que vendió las llaves…
el Gran Conserje Pedro…
...
¡Aquí van todos!
Y aquí voy yo con ellos.
Aquí voy yo también, yo, el hombre de la tralla,
el de los ojos sucios… el blasfemo.
...
Se va del salmo al llanto,
del llanto al grito,
del grito al veneno…
¡Arre! ¡Arre!
¡Y se gana la luz desde el infierno!”
― Nueva Antología Rota
“y digo además: Se han oído gritos desesperados, aullidos y blasfemias en el subterráneo;
se espera que después del homo sapiens, de los retóricos y de los teólogos, surja un cráneo
que rompa los barrotes y los muros: Dios está todavía encarcelado.
Vendrán poetas de pólvora y barreno, con la mecha en la mano,
y harán saltar la roca donde aún sigue Prometeo encadenado.
(Pero no os asustéis. Antes nos comeremos otra vez el rancio pastelón eclesiástico
para que no se arruinen los panaderos de pan ázimo).
y esto no lo digo ni con los conejos del corral ni con las palomas del tejado.
lo digo desde el cubo del pozo, que tan pronto está arriba como abajo.”
― Nueva Antología Rota
se espera que después del homo sapiens, de los retóricos y de los teólogos, surja un cráneo
que rompa los barrotes y los muros: Dios está todavía encarcelado.
Vendrán poetas de pólvora y barreno, con la mecha en la mano,
y harán saltar la roca donde aún sigue Prometeo encadenado.
(Pero no os asustéis. Antes nos comeremos otra vez el rancio pastelón eclesiástico
para que no se arruinen los panaderos de pan ázimo).
y esto no lo digo ni con los conejos del corral ni con las palomas del tejado.
lo digo desde el cubo del pozo, que tan pronto está arriba como abajo.”
― Nueva Antología Rota
“sobre la estela verde que segregó el gusano,
sobre el sudor oscuro que vertieron sus glándulas,
sobre su llanto ciego de semilla y de feto,
sobre los restos de su capullo y su sarcófago,
sobre la ganga adámica de su morada mística,
sobre el cascarón roto de su bóveda abierta
y sobre los escombros de su Iglesia podrida
levantaremos un día nuestra casa,
nuestra ciudad y nuestro vuelo.
¡Dios nos guía!
Porque el gusano no es cuento, narradores de cuentos,
es un signo… un sueño…
un sueño alegre que empezamos a descifrar.”
―
sobre el sudor oscuro que vertieron sus glándulas,
sobre su llanto ciego de semilla y de feto,
sobre los restos de su capullo y su sarcófago,
sobre la ganga adámica de su morada mística,
sobre el cascarón roto de su bóveda abierta
y sobre los escombros de su Iglesia podrida
levantaremos un día nuestra casa,
nuestra ciudad y nuestro vuelo.
¡Dios nos guía!
Porque el gusano no es cuento, narradores de cuentos,
es un signo… un sueño…
un sueño alegre que empezamos a descifrar.”
―
“ido a clavar
ataúdes y a enterrar a los muertos.
Pasad, sepultureros…
pasad con vuestras palas
y vuestros azadones.
No enterréis el cadáver del Hombre junto al río.
Llevadlo al arenal,
escondedlo en la tierra seca y machorra del desierto.
Que no lo encuentre el agua,
ni la luz,
ni la caricia picante del estiércol…
¡Que no germine más!
¿Para qué prolongar esta semilla
si no da más que un árbol
con diezmos para el mago,
con frutos para el dogo…
y un recio pergamino
para los tambores de la guerra
y los infolios vergonzosos de la Historia?…”
― Nueva Antología Rota
ataúdes y a enterrar a los muertos.
Pasad, sepultureros…
pasad con vuestras palas
y vuestros azadones.
No enterréis el cadáver del Hombre junto al río.
Llevadlo al arenal,
escondedlo en la tierra seca y machorra del desierto.
Que no lo encuentre el agua,
ni la luz,
ni la caricia picante del estiércol…
¡Que no germine más!
¿Para qué prolongar esta semilla
si no da más que un árbol
con diezmos para el mago,
con frutos para el dogo…
y un recio pergamino
para los tambores de la guerra
y los infolios vergonzosos de la Historia?…”
― Nueva Antología Rota
“Sola
sobre este yermo seco que ahora riega mi sangre;
sola
sobre esta tierra española y planetaria;
sola
sobre mi estepa
y bajo mi agonía…
Sola
sobre mi calvero
y mi calvario…
Sola
sobre mi historia
de viento,
de arena
y de locura…
Y sola,
bajo los dioses y los astros…
Levanto hasta los cielos esta oferta:
Estrellas…
Vosotras sois la luz.
La Tierra, una cueva tenebrosa sin linterna
y yo tan sólo sangre,
sangre,
sangre,
sangre…
España no tiene otra moneda…
¡Toda la sangre de España
por una gota de luz!
¡Toda la sangre de España… por el destino del hombre!”
― Nueva Antología Rota
sobre este yermo seco que ahora riega mi sangre;
sola
sobre esta tierra española y planetaria;
sola
sobre mi estepa
y bajo mi agonía…
Sola
sobre mi calvero
y mi calvario…
Sola
sobre mi historia
de viento,
de arena
y de locura…
Y sola,
bajo los dioses y los astros…
Levanto hasta los cielos esta oferta:
Estrellas…
Vosotras sois la luz.
La Tierra, una cueva tenebrosa sin linterna
y yo tan sólo sangre,
sangre,
sangre,
sangre…
España no tiene otra moneda…
¡Toda la sangre de España
por una gota de luz!
¡Toda la sangre de España… por el destino del hombre!”
― Nueva Antología Rota
“DEDICATORIA
A los caballeros del Hacha
a los cruzados del rencor y del polvo…,
a todos los españoles del Mundo.”
― Nueva Antología Rota
A los caballeros del Hacha
a los cruzados del rencor y del polvo…,
a todos los españoles del Mundo.”
― Nueva Antología Rota
“el mundo juega al bridge
y el Gran Juez a los dados.
Fuimos un espectáculo anteayer,
pero hoy ya el circo está vacío.
La negra pantomima
fratricida de España
la vio Tubal-Caín,
es vieja como el mundo,
como el odio y la envidia…”
― Nueva Antología Rota
y el Gran Juez a los dados.
Fuimos un espectáculo anteayer,
pero hoy ya el circo está vacío.
La negra pantomima
fratricida de España
la vio Tubal-Caín,
es vieja como el mundo,
como el odio y la envidia…”
― Nueva Antología Rota
“Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y… ni en España hay locos. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.”
― Nueva Antología Rota
― Nueva Antología Rota
“y no queda más que un penacho azul para escapar de las tinieblas…
Se sale del laberinto tenebroso del Mundo por el penacho de humo de los Sueños.”
― Nueva Antología Rota
Se sale del laberinto tenebroso del Mundo por el penacho de humo de los Sueños.”
― Nueva Antología Rota
“Todas las jaurías del rey
amaestradas por el cuerno
del mayoral, van a salir otra vez…
Otra vez, Señor Arcipreste… otra vez a perseguir al ciervo…
—El ciervo es una bestia…
—¡Cuidado!… ¿Una bestia
o una graciosa arquitectura donde está prisionero
el príncipe legítimo del mundo?”
―
amaestradas por el cuerno
del mayoral, van a salir otra vez…
Otra vez, Señor Arcipreste… otra vez a perseguir al ciervo…
—El ciervo es una bestia…
—¡Cuidado!… ¿Una bestia
o una graciosa arquitectura donde está prisionero
el príncipe legítimo del mundo?”
―
“El autor dice solamente, como cualquier pícaro de feria:
Hagan juego, señores… apuesten… apuesten…
Aquí están los lagartos:
El mestizo,
el poeta,
el agónico,
el borracho,
el loco…
el sonámbulo…
Y aquí está el arzobispo…
y aquí está el sabio…
Apuesten… Apuesten, hagan juego, señores.
Apuesten por el sabio…
Apuesten por el arzobispo…
o apuesten por los lagartos”
― Nueva Antología Rota
Hagan juego, señores… apuesten… apuesten…
Aquí están los lagartos:
El mestizo,
el poeta,
el agónico,
el borracho,
el loco…
el sonámbulo…
Y aquí está el arzobispo…
y aquí está el sabio…
Apuesten… Apuesten, hagan juego, señores.
Apuesten por el sabio…
Apuesten por el arzobispo…
o apuesten por los lagartos”
― Nueva Antología Rota
“¡Oh estas jornadas siniestras
Señor… estas jornadas siniestras
en que nada me consuela,
ni me alienta,
ni me eleva!…”
― Versos y oraciones del caminante
Señor… estas jornadas siniestras
en que nada me consuela,
ni me alienta,
ni me eleva!…”
― Versos y oraciones del caminante
“Eres dura, seca… y fea… fea
como la verdad para un criminal… para mí.
Yo soy un criminal…
un criminal… como cualquier hombre de la tierra,
un criminal… como cualquier ciudadano del mundo.
Soy el gran criminal vestido de hollín y de betún
que loco y fugitivo
recorre este planeta apagado y tenebroso.
Lo confesaré todo:
He asesinado a la Belleza
y he apuñalado a la Alegría…
¡Mirad mis manos chorreando sombras!
¡Mirad estas manos de carbón llenando de humo el aire”
―
como la verdad para un criminal… para mí.
Yo soy un criminal…
un criminal… como cualquier hombre de la tierra,
un criminal… como cualquier ciudadano del mundo.
Soy el gran criminal vestido de hollín y de betún
que loco y fugitivo
recorre este planeta apagado y tenebroso.
Lo confesaré todo:
He asesinado a la Belleza
y he apuñalado a la Alegría…
¡Mirad mis manos chorreando sombras!
¡Mirad estas manos de carbón llenando de humo el aire”
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