Ha dedicado gran parte de su vida a las artes, tanto literarias como pictóricas. Se interesó por los libros a muy temprana edad y, cautivada por ellos, comenzó a escribir sus propios relatos.
También desde joven nació su pasión por la historia y la mitología. En un principio, interesada por las grandes civilizaciones: Grecia, Roma y Egipto. Pero pronto su atención derivó en los mitos y leyendas nórdicos.
Después de pasar más de una década navegando entre sagas islandesas, textos clásicos y tratados contemporáneos, quiso adentrarse aún más y comenzó a explorar los pasajes más olvidados de la Europa pre-cristiana: las tribus germánicas.