Nuevo libro: ¿No soy suficiente? > Likes and Comments

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message 1: by Pilar (new)

Pilar Quiles García Hola, soy Pilar Quiles García. Me incorporo al grupo en esa doble faceta que compartimos muchos por aquí: lectora y escritora.

Estoy a punto de publicar mi primera novela, ¿No soy suficiente?, una historia de ficción que se acerca a una realidad que no suele tener demasiado espacio en la literatura: la de los menores que viven dentro del sistema de protección.

Lidia, su protagonista, entra en el sistema junto a su hermano pequeño. Cuando los separan, comienza para ella una nueva etapa en un centro de menores y también una búsqueda mucho más íntima: encontrar su lugar, aprender a confiar y enfrentarse al miedo de no ser suficiente para que alguien la elija y se quede.

La novela habla de acogimiento familiar, pero también de amistad, abandono, separación de hermanos, vínculos, identidad y pertenencia.

La historia nació a partir de un relato con el que obtuve el Segundo Premio en la XXI Edición del Concurso Internacional de Cuentos de la Fundación Anade (2026), y que terminó creciendo hasta convertirse en mi primera novela.

Se publica el próximo 1 de septiembre y estoy viviendo estos días con esa mezcla de ilusión y vértigo que imagino que muchos escritores de aquí conoceréis bien.

Encantada de compartir espacio con vosotros y también de descubrir lo que escribís y leéis por aquí.


message 2: by Alex (new)

Alex Armesto Hola, Pilar:

Te deseo mucha suerte con tu obra, un proyecto en el que supongo que has invertido muchas horas, tesón y trabajo. Yo también he autopublicado una colección de relatos (de ciencia ficción, un género muy alejado de tu novela) recientemente.

Si deseas recibir comentarios obre tu obra (además de publicitarla), puedes dejar un enlace a alguno de los capítulos para que podamos leerla y darte nuestra opinión.

Mucha suerte y no cejes en tu empeño.

Saludos,

Alex A. Armesto


message 3: by Pilar (new)

Pilar Quiles García Muchas gracias, Alex, por tus palabras y por la propuesta. Y enhorabuena también por tu colección de relatos 😊

La novela finalmente se publicó el pasado 1 de septiembre y me hace mucha ilusión que ya esté disponible. Me parece muy interesante lo que propones de compartir una pequeña muestra para poder recibir también vuestra opinión como lectores y escritores.

Como la obra ya está publicada, en lugar de subir un capítulo completo, os comparto un fragmento que permita acercarse a la historia y a la voz de Lidia sin desvelar demasiado.

“ La comida llega entre olor a masa caliente, tomate, albahaca, queso fundido que se estira en hilos dorados.

El ruido del restaurante llena los huecos incómodos con conversaciones de otras mesas, cubiertos tintineando y música suave de fondo.

Estoy intentando servirme agua cuando mi mano falla.

El vaso resbala.

El golpe contra el suelo suena demasiado fuerte, demasiado definitivo.

Hay cristales por todas partes, mil pedazos brillando bajo la mesa como estrellas rotas.

Me quedo congelada.

El aire desaparece.

Tomás se queda blanco, sus ojos muy abiertos. Yo tampoco puedo moverme.

El corazón empieza a golpearme con violencia. Parece que vaya a salir disparado.

Y entonces acude un recuerdo. Una taza cayendo en nuestra cocina, el grito de mi madre, «¡Eres una torpe!». Puertas cerrándose, yo cogiendo a Tomás rápidamente para encerrarnos en mi habitación intentando no respirar demasiado fuerte, que no se notara nuestra presencia.

El miedo sube igual que entonces.

—Lidia… tranquila.

La voz de Víctor llega despacio, dando la sensación de atravesar agua.

No hay enfado. No hay reproche.

Levanta la mano y llama al camarero con naturalidad absoluta.

—Perdona, ¿podrías traernos otro vaso cuando puedas? Se nos acaba de caer uno sin querer. Y si pudieras recoger los cristales para que no se corten los niños, te lo agradecería.

Luego me mira directamente, tranquilo.

—De verdad, Lidia. Esto pasa constantemente. A todos se nos caen cosas.

Parpadeo.

Nada más.

Nadie suspira molesto. Nadie me mira mal. Nadie dice que soy un desastre.

El camarero limpia el suelo con eficiencia silenciosa y la conversación continúa alrededor sin que el mundo haya explotado.

Regreso del todo cuando Víctor acerca el plato hacia mí.

—¿Fingers de queso para recuperarte del susto?

Dudo un segundo… y acepto uno.

El queso está caliente, se estira al morderlo. Sabe a sal y a grasa y a algo parecido a la normalidad.”



Gracias de nuevo por la acogida y por ofrecerme este espacio.


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