Rituales de pertenencia es una historia para quienes alguna vez entraron a un cuarto y sintieron ese silencio que duele, esa mirada rápida que pesa antes de decir una palabra o ese gesto pequeño que hace entender que no encajas del todo. Está escrita para quienes cargan etiquetas que nunca pidieron, para quienes fueron juzgados antes de ser escuchados y convertidos en ese otro por razones que van más allá del idioma, del acento o del pasaporte. La novela habla del cansancio de vivir entre dos orillas y de las partes de uno mismo que se quedan atrás con tal de ser aceptado. Su autor conoce lo que significa cruzar fronteras visibles y también esas fronteras silenciosas que nadie nombra, y desde ahí retrata la soledad del exilio, no un exilio marcado por la distancia, sino ese que se instala en el pecho. A través de personajes marcados por el desarraigo, la tristeza callada y los rechazos disfrazados de cortesía, muestra cómo el deseo profundo de pertenecer puede convertirse en una herida que no termina de sanar. El libro revela la crueldad sutil de ser visto como diferente. Aprendes a medir tus palabras y a acomodarte en espacios que no fueron hechos para ti, mientras algo dentro de ti se dobla un poco más. Rituales de pertenencia es un espejo íntimo, honesto y humano de la lucha diaria por justificar quién eres y aceptar que incluso dando lo mejor puede no ser suficiente.
La novela habla del cansancio de vivir entre dos orillas y de las partes de uno mismo que se quedan atrás con tal de ser aceptado. Su autor conoce lo que significa cruzar fronteras visibles y también esas fronteras silenciosas que nadie nombra, y desde ahí retrata la soledad del exilio, no un exilio marcado por la distancia, sino ese que se instala en el pecho. A través de personajes marcados por el desarraigo, la tristeza callada y los rechazos disfrazados de cortesía, muestra cómo el deseo profundo de pertenecer puede convertirse en una herida que no termina de sanar.
El libro revela la crueldad sutil de ser visto como diferente. Aprendes a medir tus palabras y a acomodarte en espacios que no fueron hechos para ti, mientras algo dentro de ti se dobla un poco más. Rituales de pertenencia es un espejo íntimo, honesto y humano de la lucha diaria por justificar quién eres y aceptar que incluso dando lo mejor puede no ser suficiente.