Lo observaba con ojos acuosos, sin un simple amago de acercarme a él o tener un gesto cariñoso. Quería que supiese lo que se siente al estar al otro lado, tratando de poner todo en orden, sin contar con el apoyo de otra persona. —Ahora, eres tú la que está lejos de mí. —¿Y qué se siente? —Miedo y dolor. —Cogió aire por la boca, procurando no ahogarse—. Dolor porque lo último que quiero es perderte.
Lo observaba con ojos acuosos, sin un simple amago de acercarme a él o tener un gesto cariñoso. Quería que supiese lo que se siente al estar al otro lado, tratando de poner todo en orden, sin contar con el apoyo de otra persona.
—Ahora, eres tú la que está lejos de mí.
—¿Y qué se siente?
—Miedo y dolor. —Cogió aire por la boca, procurando no ahogarse—. Dolor porque lo
último que quiero es perderte.