“Men always say that as the defining compliment, don’t they? She’s a cool girl. Being the Cool Girl means I am a hot, brilliant, funny woman who adores football, poker, dirty jokes, and burping, who plays video games, drinks cheap beer, loves threesomes and anal sex, and jams hot dogs and hamburgers into her mouth like she’s hosting the world’s biggest culinary gang bang while somehow maintaining a size 2, because Cool Girls are above all hot. Hot and understanding. Cool Girls never get angry; they only smile in a chagrined, loving manner and let their men do whatever they want. Go ahead, shit on me, I don’t mind, I’m the Cool Girl.
Men actually think this girl exists. Maybe they’re fooled because so many women are willing to pretend to be this girl. For a long time Cool Girl offended me. I used to see men – friends, coworkers, strangers – giddy over these awful pretender women, and I’d want to sit these men down and calmly say: You are not dating a woman, you are dating a woman who has watched too many movies written by socially awkward men who’d like to believe that this kind of woman exists and might kiss them. I’d want to grab the poor guy by his lapels or messenger bag and say: The bitch doesn’t really love chili dogs that much – no one loves chili dogs that much! And the Cool Girls are even more pathetic: They’re not even pretending to be the woman they want to be, they’re pretending to be the woman a man wants them to be. Oh, and if you’re not a Cool Girl, I beg you not to believe that your man doesn’t want the Cool Girl. It may be a slightly different version – maybe he’s a vegetarian, so Cool Girl loves seitan and is great with dogs; or maybe he’s a hipster artist, so Cool Girl is a tattooed, bespectacled nerd who loves comics. There are variations to the window dressing, but believe me, he wants Cool Girl, who is basically the girl who likes every fucking thing he likes and doesn’t ever complain. (How do you know you’re not Cool Girl? Because he says things like: “I like strong women.” If he says that to you, he will at some point fuck someone else. Because “I like strong women” is code for “I hate strong women.”)”
― Gone Girl
Men actually think this girl exists. Maybe they’re fooled because so many women are willing to pretend to be this girl. For a long time Cool Girl offended me. I used to see men – friends, coworkers, strangers – giddy over these awful pretender women, and I’d want to sit these men down and calmly say: You are not dating a woman, you are dating a woman who has watched too many movies written by socially awkward men who’d like to believe that this kind of woman exists and might kiss them. I’d want to grab the poor guy by his lapels or messenger bag and say: The bitch doesn’t really love chili dogs that much – no one loves chili dogs that much! And the Cool Girls are even more pathetic: They’re not even pretending to be the woman they want to be, they’re pretending to be the woman a man wants them to be. Oh, and if you’re not a Cool Girl, I beg you not to believe that your man doesn’t want the Cool Girl. It may be a slightly different version – maybe he’s a vegetarian, so Cool Girl loves seitan and is great with dogs; or maybe he’s a hipster artist, so Cool Girl is a tattooed, bespectacled nerd who loves comics. There are variations to the window dressing, but believe me, he wants Cool Girl, who is basically the girl who likes every fucking thing he likes and doesn’t ever complain. (How do you know you’re not Cool Girl? Because he says things like: “I like strong women.” If he says that to you, he will at some point fuck someone else. Because “I like strong women” is code for “I hate strong women.”)”
― Gone Girl
“—He pensado una cosa —dijo Kitty mientras vertía las gotas rojas y brillantes
en las copas—. Si tú eres el trece, y Mai-Brit era el doce, entonces, ¿los demás también
tenemos asignados un número que nos representa? Si es así, me gustaría conocer mi
número.
—Eh... Mai no era el doce —dijo Even, cohibido—. Era el veintiséis.
—El doble que tú —determinó Kitty y le pasó la fuente de la carne—.Valía el
doble que tú.
—Bueno, sí, eso también, pero... —Even sintió que las cosas se le escapaban de
las manos y que la tontería se estaba apoderando del momento. Al fin y al cabo, no
era más que un estúpido juego infantil, un juego un poco demasiado serio, pero aun
así, infantil.
—¿Sí?, dime —dijo Kitty, que no se rendía tan fácilmente.
—Bueno, verás. Hay algo especial en el número, el veintiséis. Es... —Even se
concentró—. De hecho es un número único, tiene unas características que no tiene
ningún otro. —Even miró a Kitty que en ese momento le acercaba la fuente con las
patatas gratinadas con crema de leche haciéndole gestos para que se sirviera—.Y
sabiendo que existen una infinidad de números, que sea demostrable que sólo éste tiene unas características especiales es realmente singular.
—Vaya por Dios —dijo Kitty y empezó a cenar mientras escuchaba a Even.
—Porque da la casualidad de que es el único número que está apretujado entre
un número cuadrado y un número cúbico, bueno, ya sabes, entre el cinco a la dos,
que es igual a veinticinco, y el tres a la tres, que es igual a 27.
Kitty lo miró con una mirada que Even no fue capaz de interpretar. Even se
irritó. ¡Maldita sea! ¿No se daba cuenta de lo único y excepcional de aquel número?
—Fue Fermat quien lo descubrió —dijo Even, advirtiendo el tono ligeramente
agresivo que había utilizado—. Finalmente logró probarlo, quiero decir, que el
veintiséis era el único número que tenía esta característica. —Even agarró la copa de
vino y empezó a darle vueltas para darse tiempo a tranquilizarse—. Sí, y luego está
lo que dijiste tú, que es el doble de trece. Y Mai era...
—Veintiséis y única. Qué dulce —dijo Kitty y alzó la copa en un brindis.”
―
en las copas—. Si tú eres el trece, y Mai-Brit era el doce, entonces, ¿los demás también
tenemos asignados un número que nos representa? Si es así, me gustaría conocer mi
número.
—Eh... Mai no era el doce —dijo Even, cohibido—. Era el veintiséis.
—El doble que tú —determinó Kitty y le pasó la fuente de la carne—.Valía el
doble que tú.
—Bueno, sí, eso también, pero... —Even sintió que las cosas se le escapaban de
las manos y que la tontería se estaba apoderando del momento. Al fin y al cabo, no
era más que un estúpido juego infantil, un juego un poco demasiado serio, pero aun
así, infantil.
—¿Sí?, dime —dijo Kitty, que no se rendía tan fácilmente.
—Bueno, verás. Hay algo especial en el número, el veintiséis. Es... —Even se
concentró—. De hecho es un número único, tiene unas características que no tiene
ningún otro. —Even miró a Kitty que en ese momento le acercaba la fuente con las
patatas gratinadas con crema de leche haciéndole gestos para que se sirviera—.Y
sabiendo que existen una infinidad de números, que sea demostrable que sólo éste tiene unas características especiales es realmente singular.
—Vaya por Dios —dijo Kitty y empezó a cenar mientras escuchaba a Even.
—Porque da la casualidad de que es el único número que está apretujado entre
un número cuadrado y un número cúbico, bueno, ya sabes, entre el cinco a la dos,
que es igual a veinticinco, y el tres a la tres, que es igual a 27.
Kitty lo miró con una mirada que Even no fue capaz de interpretar. Even se
irritó. ¡Maldita sea! ¿No se daba cuenta de lo único y excepcional de aquel número?
—Fue Fermat quien lo descubrió —dijo Even, advirtiendo el tono ligeramente
agresivo que había utilizado—. Finalmente logró probarlo, quiero decir, que el
veintiséis era el único número que tenía esta característica. —Even agarró la copa de
vino y empezó a darle vueltas para darse tiempo a tranquilizarse—. Sí, y luego está
lo que dijiste tú, que es el doble de trece. Y Mai era...
—Veintiséis y única. Qué dulce —dijo Kitty y alzó la copa en un brindis.”
―
“Humean montañas de basura a ambos lados de la carretera. Seres andrajosos suben y bajan por ellas. Un adolescente, recostado sobre una pila de cartones y trapos, lee.
Ha encontrado un libro y lo lee con dificultad, pero hechizado.
Para él ha desaparecido el basural, sus manos heladas y sucias pasan las hojas del libro.
El adolescente ha terminado de leer su libro. Se encienden estrellas sobre la basura. Es la primera vez que lee un libro desde el comienzo hasta el final. Es la primera vez que descubre que alguien que no lo conoce y a quien nunca vio, sabe exactamente lo que le pasa y lo que piensa. Aprieta el libro. Llora. O casi. Acaba de comprender que no está solo en el universo. Hay alguien que lo entiende y se lo ha contado por medio de un libro. Vuelve a la primera página, a la primera frase. Se repite a sí mismo el nombre del autor. Es un escritor de otro país, de Alemania”
―
Ha encontrado un libro y lo lee con dificultad, pero hechizado.
Para él ha desaparecido el basural, sus manos heladas y sucias pasan las hojas del libro.
El adolescente ha terminado de leer su libro. Se encienden estrellas sobre la basura. Es la primera vez que lee un libro desde el comienzo hasta el final. Es la primera vez que descubre que alguien que no lo conoce y a quien nunca vio, sabe exactamente lo que le pasa y lo que piensa. Aprieta el libro. Llora. O casi. Acaba de comprender que no está solo en el universo. Hay alguien que lo entiende y se lo ha contado por medio de un libro. Vuelve a la primera página, a la primera frase. Se repite a sí mismo el nombre del autor. Es un escritor de otro país, de Alemania”
―
“I don’t think that I’ve been in love as such
Although I liked a few folk pretty well
Love must be vaster than my smiles or touch
for brave men died and empires rose and fell
For love, girls follow boys to foreign lands
and men have followed women into hell
In plays and poems someone understands
there’s something makes us more than blood and bone
and more than biological demands
For me love’s like the wind, unseen, unknown
I see the trees are bending where it’s been
I know that it leaves wreckage where it’s blown
I really don’t know what "I love you" means
I think it means "don’t leave me here alone”
― Adventures in the Dream Trade
Although I liked a few folk pretty well
Love must be vaster than my smiles or touch
for brave men died and empires rose and fell
For love, girls follow boys to foreign lands
and men have followed women into hell
In plays and poems someone understands
there’s something makes us more than blood and bone
and more than biological demands
For me love’s like the wind, unseen, unknown
I see the trees are bending where it’s been
I know that it leaves wreckage where it’s blown
I really don’t know what "I love you" means
I think it means "don’t leave me here alone”
― Adventures in the Dream Trade
“El amor consiste en encontrar a alguien con quien compartir tus rarezas.”
― La ridícula idea de no volver a verte
― La ridícula idea de no volver a verte
Lectores Mexicanos
— 7173 members
— last activity 1 hour, 5 min ago
Un grupo de lectores Mexicanos y de lecturas de México. Para no sentirnos solos entre tanto anglicismo.
Fantasía y Ciencia Ficción
— 1567 members
— last activity Dec 26, 2025 06:25PM
Un grupo de lectura y discusión en español, enfocado principalmente a los géneros de fantasía y ciencia ficción. ¡Bienvenidos!
Books en Español
— 16358 members
— last activity 28 minutes ago
Este grupo, creado en el 2007, nace de una iniciativa colectiva para abrir un espacio a los hispanohablantes dentro de la amplia red de intercambio qu ...more
Hijas de Mary Wollstonecraft
— 3107 members
— last activity May 27, 2021 09:13PM
Grupo de habla hispana, inspirado en el grupo original creado por Emma Watson, en el que leeremos libros escritos por mujeres de todos los géneros (fa ...more
Libros b4 Tipos
— 708 members
— last activity Jan 06, 2021 09:11PM
Asociación Civil de Lectoras que difunde la obra escrita de mujeres 📚. Lee y comparte: #LeemosJuntas 🗣️ Creadoras del reto Guadalupe Reinas 👸🏻 https: ...more
Wilma’s 2025 Year in Books
Take a look at Wilma’s Year in Books, including some fun facts about their reading.
More friends…
Favorite Genres
Polls voted on by Wilma
Lists liked by Wilma



































