—Vale, no mires hacia arriba y no te dejes llevar por el pánico —dijo Lore en voz baja.Miré hacia arriba.Sentí pánico.
—¿Qué es lo que pretendes? —le pregunté.—Partirles la cara a algunos imbéciles.—Me gusta. ¿Podemos quedárnoslo? —dijo por primera vez en toda la mañana.
No soporto a los hombres que piensan que todas las servidoras del Palacio son frívolas y malas. Ese prejuicio es comprensible.Al fin y al cabo, las mujeres de la corte no pasan su tiempo escondiéndose modestamente detrás de abanicos o de biombos. Van de un lado a otro y miran de frente a las personas con las cuales se cruzan.
Cuando trato de imaginar cómo puede ser la vida de esas mujeres que se quedan en casa, atendiendo fielmente a sus maridos, sin vísperas de nada, y que a pesar de todo se creen felices......y no haber tenido ocasión de saber lo que es realmente el mundo. Ojalá pudieran convivir con nosotras, aunque solo fuera como servidoras, para darse cuenta de las delicias que están a nuestro alcance.
"So what, just because I'm grown I can't enjoy things?"
—there were laws, after all. But he was a powerful man. He was meant to enforce the law. Perhaps he could bend it too.
“You saved his life?”“If that’s what you want to call it,” he said.“So you see, if he hadn’t pulled me out to steal from me, I would’ve been eaten by a leash of foxes. The animals were running rampant that time of year. Quite feral. My body would’ve been unrecognizable,”
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