Ya no tenían razones para mirar atrás, ni para recrearse en ninguna despedida, ni siquiera en la figura y el recuerdo último de Negrín, (...).o en la mirada protectora y generosa de monsieur Fraisse en su despacho de Radio Paris Mondial, (...) a quien los franceses encontrarían muerto en una cuneta antes de que la guerra terminara, víctima de los alemanes y de la macabra locura del nazismo.
Qué llorera por dios
— Jun 14, 2025 08:52AM
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