"Abuela, sollozó, me estoy muriendo. La abuela le tocó la frente, y al comprobar que no tenía fiebre, trató de consolarla.
-Ya no faltan más de diez militares, dijo.
Eréndira rompió a llorar con unos chillidos de animal azorado. La abuela supo entonces que había traspuesto los límites del horror, y acariciándole la cabeza la ayudó a calmarse.
Lo que pasa es que estás débil le dijo. Anda, no llores más."
— Feb 14, 2023 08:45PM
Add a comment