Don Severino, un hombre calmo y rutinario, ve como, día tras día, un hogar que desde siempre ha sido funcional, se va deteriorando lentamente. Y así ocurre siempre; semana de rupturas, semana de reparación, semana de ruptura, y nuevamente a reparar. Considerando el título, me imagino que todo pasa por una patología mental o una metáfora de la misma.
De vez en cuando, además, hay una voz femenina que nos es ajena
— Jan 24, 2026 08:48PM
Add a comment