"El cielo, ahora nublado y triste, tan distinto del de aquella tarde, y la llovizna pertinaz e insistente, no podían alterar la suave tranquilidad del valle. Lluvia y riachuelo mezclaba sus aguas y las notas líquidas del mirlo caían sobre el aire húmedo, en armonía con ambos. Crecían las azaleas tan cerca, en el margen del sendero, que al pasar me acariciaban con sus corolas mojadas."
— Apr 02, 2026 12:04AM
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