“Y, por fin, Gabriel de León, pobre infeliz, obedeció.
—Sírvete tú mismo, chevalier”.
Gabriel de León y su historia es algo que atrapa desde los inicios, es impresionante lo que Kristoff escribió en esta obra.
Y aclaro, no he llegado a las 100 páginas, pero ya estoy segura de que lo amaré completamente.