"En efecto, Enriqueta, como muchas mujeres elegantes, no concebía al amor desnudo, por demasiado mitológico; no podía figurárselo sino en la opulencia, y por eso lo buscaba en el fondo de los carruajes, o en las facetas de un brillante de tres quilates"
— Sep 12, 2026 05:34PM
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