Lo he intentado. Mano sobre Biblia. La premisa es arrolladora, pero su desarrollo es desolador; la zarandea y despoja de todo atisbo de grandeza. Reiteraciones infinitas, descripciones caóticas y personajes más mustios que un encefalograma plano. La prosa, lejos de ser sencilla, es simple. He aquí, la Ley del Mínimo Esfuerzo. Hay que sudar la gota gorda para continuarlo y, yo, ya me he quedado seco.
— Aug 31, 2026 08:47AM
Add a comment