Vivir es una experiencia única.
Cada ser humano tiene su propia historia generada a lo largo de los años y propiciada por lo vivido a lo largo de la existencia.
Pero también debemos tener en cuenta los agentes externos y a las personas que nos obligan a vivir de una manera determinada o nos semeten a sus propias normas, haciendo que el camino se convierta en una senda traumática y dolorosa y que nuestro corazón explote en millones de diminutas piezas imposibles de reconstruir.
Se puede luchar por una vida mejor, pero cuando la derrota ha lacrado nuestra piel a fuego, sobrevivir resulta un camino difícil y extenuante.
Hay personas que logran sobrevivir.