Apenas trágico, a penas verosímil...

Thanos (apócope de Thanatos/Tánatos, figura que en la antigua Grecia se identificó con la muerte) pudo haber sido un personaje trágico e Inifnity War, y ésta, una película de otro tipo si no fuera por esos clichés del cine palomero estadunidense y otras inverosimilitudes.


Entre las segundas, está esa escena climática de la donación que debe hacer -el sacrificio de lo que más ama- a cambio de la "gema del alma" (o algo así). Ella dice a su hija Gamora que ni siquiera por ella evadiría él su destino. Unos momentos antes Gamora (¿Gomorra? No le hace mucha justicia a su nombre, por otro lado), se ríe porque, a sus ojos, Thanos no tiene nadie a quien sacrificar porque es tan malo, tan malo, que no es capaz de amar a nadie. A ella, su hija adoptada -que lo odia-, le parece hilarante, porque Thanos es un genocida. Frente a esta ingenuidad, cabe preguntarse ¿los genocidas, como otros asesinos, no aman? O, para decirlo de otra manera, ¿no están obsesionados con alguna figura a quien desean proteger por encima del poder genocida / asesino de otros?

Por otro lado, la semiótica de las emociones de la película está incompleta o bien, miente (así como al principio, el hermano de Thor delata su mentira mintiendo fidelidad a Thanos). Thanos arroja a su hija al sacrificio, pero, de acuerdo la narración de su motivación genocida -y la búsqueda de todos los poderes del universo... (vaya megalomanía)-, ¿no es él mismo quien más se ama? Otra obviedad. Thanos no arroja a Gamora como lo que más ama, sino como instrumento para obtener la gema que busca, por amor a sí mismo... En ese caso, engaña las condiciones del sacrificio y, por supuesto, se engaña él mismo. Esto despliega una hipótesis de sincero ocio como: si se ha vuelto capaz de modificar la realidad y el tiempo a su antojo, ¿no será eso una alteración venida de un futuro tal desde donde se siente culpable...; la metanarración de lo que pudo haber sido, trastornando los preceptos del destino?

Estulticia de la historia, ingenuidad de Gamora. Thanos es el inocente títere de un demiugo trasnochado. Para una adecuación más fortuita, Thanos debió arrojarse a sí mismo, coherente con la aporía de su destino. ¿No lo hubiera así cumplido adecuadamente? Suicidándose, la gema hubiera sido liberada así como irrecuperable, haciendo imposible el sentido de todo poder absoluto (un tema oculto en otro univeso paralelo de películas como esta).

Por otro lado, la genuina preocupación con disfraz de justicia, en cuanto al exterminio de la mitad de consumidores sin límite en el universo, hubiera sido poética si, al final, el mismo Thanos hubiera desaparecido con esa media naranja arrojada al algoritmo incomprensible del azar manipulable. Sin duda, esta idea de azar ronda por su cabeza (si bien, no su propia desaparición), lo cual lleva de regreso a esta esquizofrenia del personaje, que cree lo que piensa y es para él una realidad al encuentro de la última gema en la mente de otro, al que hay que destruir para quitársela. Literalmente, se la extrae y lo revienta como a un foco. De la cabeza de uno a la mano del otro. Muy heideggeriano y posthumano: una instrumentalización de la mente (valga el juego de palabras).

Drama terrenal, al fin, de una geopolítica utópica: la lucha final se lleva a cabo en esa isla de tecnología insuperable en armonía con el ecosistema, símbolo de un bien que no es suficiente frente a dicha instrumentalización.

Finalmente, la historia está atravesada por una moral burguesa -esa misma burguesía que piensa que el exterminio nazi fue una irracionalidad- en la que es "injusto" realizar un genocidio universal (la mitad de seres vivos, negociable por una vida apacible). Y es que aquí hay trazas de un determinismo biológico deshausiado que achaca esta irresponsabiliad irremediable a una especie de estructura neuronal insuperable e inevitable (¿hiperbólico?): el ser humano (y cualquier otro género animal sapiens en el universo) es un depredador nato que llega a la autodestrucción debido a un mal "genético/necesario", su destino depredador. La falta de tacto político de Thanos que no convoca gobernantes (que no es democrático) para que el derecho se ejerza puntualmente, sino que "hace justicia por su propia mano", es la amenaza más grande. Corrección: ejerce su propia ley (no hablemos de justicia, la cual ni siquiera puede ser invocada en un discurso como Infinity War o el mundo Marvel). ¿Hubiera sido mejor un Thanos demócrata que no sólo resoponsabilizara a los gobiernos sobre la permisión de la atrocidad alimentaria y el agotamiento de los recursos naturales de un tardocapitalismo copiado en todo el universo, sino que los obligara a tomar medidas...?

Frente a los temores de Stephen Hawking, Thanos sólo es capaz de ser temido por su poder, no porque sea una superinteligencia (a estas alturas del mundo Marvel, ninguna especie orgánica lo será). El poder del universo en manos de un sapiens caracterizado inverosímilmente trágico, simpático-empático, metapolítico resulta ser títere de una historia que, tejida estúpidamente, esconde la pesadilla del sueño americano.


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Published on May 07, 2018 22:19
Comments Showing 1-2 of 2 (2 new)    post a comment »
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message 1: by Fer (new)

Fer Arenas Me sigue sorprendiendo cada vez más, muchas felicidades.


message 2: by Manuel (new)

Manuel Correa ¡Hola Luis! Gracias por leer y dejar por acá un comentario. Un abrazo.


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Aurora y otras sombras

Manuel Monroy Correa
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