Tendinits

El hombro. La clavícula. El ligamento trapezoide. La extremidad acromial. El ligamento acromioclavicular. Ahí. Un hombre que duerme el sueño de los justos tiene un pequeño cerebro ahí. Debajo del hueso. Envuelto en ligamentos. Un cerebro cubierto, enrollado como una salchicha con tocino. Hay un ojo también. Hay dos ojos también. Un sistema visual de proporciones diminutas. Una nariz. Una boca. Dos manos y dos piernas. Extremidades. Movimiento. En otros siglos ostentaba su propio nombre. Hoy nadie sabe. El homúnculo de Paracelso. Alguien introdujo una bola de estiércol en el hombro del hombre que duerme el sueño de los justos. Lo introdujo ahí. Por encima de la cabeza del húmero. A su vez, en la bola de mierda, en su hermoso centro, introdujo un trozo de su propia uña, cien cabellos suyos y la piel muerta de la mañana. A los días, sin que el hombre que duerme el sueño de los justos se enterara, nació un hombre de diez centímetros. El hijo del hombro. El hijo del hombro y del desperdicio y de la mierda. El hijo sofocado que intenta huir del interior. Duerme ahí también, como su Padre-Madre. Duerme cuando se cansa de cavar en la carne. Reposa ahí, en el ligamento conoide. Siempre es noche y siempre tiene sueño. Sus manos están llenas de partículas de grasa y sangre. Lo espera. El hombre, el que introdujo la grotesca plasta de boñiga en el hombro de su hermano, su Padre-Padre, espera que el hombro del hombre que duerme el sueño de los justos dé a luz a su hijo. Un adulto de treinta días que dormirá, al salir, en una cáscara de huevo. El Padre-Padre espera que el homúnculo cumpla sus tareas: atravesar cerraduras, sacar los restos de comida entre los sillones, arreglar aparatos electrónicos, espiar a sus enemigos, limpiar el arroz, los frijoles, las lentejas. El Padre-Padre dará a cambio a su hijo, el hijo del hombro, el hijo del hombre que duerme el sueño de los justos, un montón de lombrices y ajonjolí. Y el hombre que duerme el sueño de los justos sólo sangrará un poco en el parto. Después seguirá así, echado sobre el suelo como un perro enfermo. Y los tres, tendrán su comunidad. El hombre que duerme el sueño de los justos, el Padre-Padre que espera y él, el hijo de la mierda. ¿Habrá otra familia más feliz?

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Published on September 08, 2020 13:04
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