Drácula
Abraham Stoker fue un novelista irlandés. Trabajó primero como funcionario público en Dublín, aunque su carrera literaria comenzó con crítica teatral. Fue amigo cercano del actor Henry Irving y se volvió representante y secretario del actor por veintisiete años. Se casó con Florence Balcombe, ex -pretendiente de otro famoso autor irlandés, Oscar Wilde.
Escribió otras novelas y relatos además del conocido vampiro, como El paso de la serpiente (1890), El misterio del mar (1902), La joya de las siete estrellas (1904) y La dama de la mortaja (1909).
“Drácula” entraría en ese género literario de literatura gótica, dentro del terror. Si tuviéramos que simplificar ese género sería “horror y romance.”
Fue coincidencia que terminara el libro el mismo día que termina dentro de la historia. Otros autores de esta categoría serían Mary Shelley y Edgar Allan Poe, aunque por la cronología Stoker llega ya a finales del siglo XIX (Drácula fue publicada en 1897).
He de decir que Drácula cae en esa categoría de “libro cuya adaptación cinematográfica se pasó por el arco del triunfo bastantes elementos”. El personaje de Drácula ha sido adaptado en numerosas versiones y no creo haya una muy cercana a lo que fue el libro.
La novela está escrita en modo epistolar, es decir, cartas y documentos, diarios y transcripciones de fonogramas de los personajes. En cuanto a sus temáticas cae el rol de la mujer en la época victoriana, la superstición, los avances científicos (algo dudoso ese trasplante de sangre, pero bueno, la época) y curiosamente, sexualidad.
“Drácula” comienza con Jonathan Harker en su camino de viaje negocios hacia el castillo del conde Drácula hasta lo más recóndito de Rumania. A pesar de que la gente le dijo varias veces que era mala idea ir (por superstición, pero hey, amenaza es amenaza), Jonathan termina siendo “huésped” de Drácula, y entre comillas porque en realidad se lo secuestra.
Acá es donde digo que el paso del tiempo y mi sentido del humor fallan en tener esta novela como terror en el aspecto personal (objetivamente hablando si cumple con las categorías) porque Jonathan decide describir una salida del conde como lagartija.

De todas las líneas, frases a recordar, diálogos interesantes, esa es la que mi mente dijo “con esto recordaremos a Drácula.”
En fin, Jonathan se da cuenta que Drácula es extraño, y no porque no sea inglés. También hay un momento donde tres mujeres vampiresas se lo quieren comer (tómenlo literal o metafórico) y Drácula lo impide.
El Conde se va a Londres escondido en una caja (reitero, mi mente tomando esto más con humor que tétrico) y se zampa toda una tripulación de barco.
Mientras tanto está en Inglaterra Mina, la prometida de Jonathan quien está con su amiga Lucy en una casa de verano en una cosa de Inglaterra y gracias Bram Stoker porque tuve que sacar el Google Maps para no perderme.
Lucy (pobre) termina siendo víctima de Drácula y empieza a tener extraños síntomas y acá juro que recordé El almohadón de plumas de Quiroga, aunque ese fue publicado años después, inspiración será.
En fin, la pobre Lucy anda empeorando y su prometido Arthur, perdón, lord Arthur, le pide al doctor John Seward ayuda para curarla. El doctor claro que lo hace porque también era pretendiente de Lucy (y un texano llamado Morris pero ya llegaremos con él).
Mientras pasa todo eso, Jonathan logra escapar del castillo y termina en un hospital delirante, contactan a Mina y pidiéndole que venga.
De vuelta en Inglaterra, Lucy no mejora, Seward le pide consejo al doctor Abraham Van Helsing (ese nombre sí que se hizo famoso) y a su vez tiene que lidiar con otro paciente suyo llamado Renfield, quien terminó influenciado también por Drácula.
Desafortunadamente, Lucy no sobrevive de ser la cena del conde y muere, aunque días después hay en las noticias avistamientos de una mujer que muerde a niños pequeños. Sorpresa, es Lucy. Pobrecita la verdad, y de Arthur también quien tiene que ver cómo se le muere su amor dos veces.
Mina y Jonathan regresan tras la muerte de un amigo en común de ellos, y acá es que Jonathan descubre Drácula anda en Londres y más joven. Se enteran también de la muerte de Lucy y su madre y Jonathan antes de tener un desliz mental le da su diario a Mina para que se ponga al tanto. Van Helsing se reúne con ella para igual ponerse al tanto y por fin llegan a la conclusión que Drácula es un vampiro.
Y muy inteligentemente se les ocurre no decirle nada a Mina y dy oh sorpresa, el conde ataca a Mina a tal punto que la hace beber de su sangre, solo para huir de vuelta a Transilvania.
Para este punto ya todos van tras él de vuelta a Transilvania, Mina y Van Helsing se topan con las vampiresas, Van Helsing las mata y después todo llega a una batalla final en que seguidores cuidaban la caja (mi libro decía caja no ataúd) y Jonathan le corta el cuello, Morris le apuñala el corazón pero termina muriendo. Drácula, a su vez, se vuelve polvo y siete años después sabemos que Mina y Jonathan tienen un hijo.
El fin.
Como tal, fue una novela bastante entretenida, si lo pongo como “un abogado, un bienes raíces, un doctor, una maestra y un vaquero contra un vampiro” porque, otra vez, sentido del humor simple, pero ya luego notas bastantes aspectos interesantes.
Si bien no le haré un análisis profundo (porque lo terminé justo hoy) los temas para interpretar son bastantes. Desde la sexualidad (si, me leí la biografía de Stoker y hay un par de detalles ahí que servirían para un análisis) o de otras nacionalidades e inmigración (reflejo de la época con la percepción de otros países qué novedad), una percepción de epidemia y enfermedad porque hay infección cuando Drácula muerde tanto a Lucy como Mina y claro, la religión y espiritualidad.
¿Le haría un análisis más detallado? Quizá, si tuviera más fuentes. Pero de que valió la pena leerlo para Halloween, claro que sí.


