Crítica: FRANKENSTEIN
Una de las mejores películas del año viene de la mano de Guillermo del Toro y es otra adaptación de la novela más famosa de Mary Shelley. Eso sí, con algunos cambios importantes que, sin embargo, le vienen genial. Esta semana hemos visto: FRANKENSTEIN.
Frankenstein está dirigida por el gran Guillermo del Toro y se ha estrenado en Netflix y en algunos cines. El deseo de la vida eterna por parte de Viktor Frankenstein (Oscar Isaac) dará lugar a una serie de experimentos. Sin embargo, antes asistiremos a su particular vida, criado por un padre exigente (Charles Dance) y con la pérdida de su madre siempre en su pensamiento, el joven doctor hará que sus colegas se espanten con sus ideas y, por ende, acabará repudiado del gremio. No obstante, tendrá un valedor, que es el suegro de su hermano (Christoph Waltz). Este, buscando también la vida eterna, aportará todo lo necesario a la investigación. Por medio habrá una historia de amor a tres bandas, puesto la prometida de su hermano (Mia Goth) lo encandilará con su belleza y el sedoso tono de su voz, pero sobre todo por su humanidad. Finalmente, un día de tormenta alimentará la energía que necesita ese hombre formado de partes de cadáveres y dará a luz a un monstruo (Jacob Elordi). Frustrado porque es incapaz de articular apenas una palabra, Viktor tomará decisiones que marcarán el destino del ser. Y conforme avanza el metraje, quien haya leído la novela original, sabrá que la película toma su propio rumbo. Más filosófico, más actual. Con una serie de situaciones en las que Jacob Elordi se gana, posiblemente, una mención importante en las galas de premios venideras.
No voy a enumerar la cantidad de cambios con respecto a la novela escrita por Mary Shelley, pero si algo hay interesante en este filme es que los cambios son más que bienvenidos. A nivel de producción, Netflix y Guillermo del Toro lo han dado todo. El diseño de producción y de vestuario son magníficos, así como los efectos especiales y, por supuesto, la interpretación de Jacob Elordi, Oscar Isaac y Mia Goth. La música, de nuevo, está compuesta por Alexandre Desplat, que tampoco deja indiferente. Estamos posiblemente, ante una película destinada a acumular grandes premios o como mínimo una decena de nominaciones tanto en Globos de Oro como en los Oscar. El trabajo de maquillaje sobre Jacob Elordi, por ejemplo, tardaba 11 horas en concretarse y seis de rodaje. Los movimientos que hace el monstruo han sido aprendidos en base a una danza japonesa basada en la muerte. Nada hay en el filme que no haya sido medido y trabajado, y de ello vendrán buenos réditos. No tengo claro si es la mejor película del año, pero entra pisando muy fuerte y dejando en la memoria del espectador un poso muy interesante e imborrable.
En definitiva, FRANKENSTEIN le da una vuelta a la novela e Mary Shelley, crea un guion más que interesante y un final muy redondo. La vida en estado puro se abre paso incluso en las criaturas más inesperadas. Guillermo del Toro ha vuelto a demostrar que ha nacido para llevar a la gran pantalla a seres de otro mundo y mostrar su humanidad. Uno de los filmes del año. Ni se os ocurra perdérosla.
Published on November 24, 2025 11:19
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