Gracias por dedicar su tiempo a leer la obra y compartir su opinión. Aún así, tanto a Juan José Monzón como a mí, nos gustaría aclarar algunos puntos para que quienes lean esta reseña dispongan de un contexto más completo.
Documentación histórica: El reloj de Elwinga fue escrita con el acompañamiento y la revisión de dos historiadores especialistas en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, que supervisaron la exactitud de los hechos. La documentación es extensa y rigurosa, aunque presentada de forma accesible para que cualquier lector pueda disfrutarla. Nos sorprende este comentario en concreto ya que no se sostiene bajo ningún fundamento.
Respecto al estilo narrativo nuestra elección de un lenguaje claro y directo no responde a una intención infantilizada, sino a un recurso literario deliberado para ofrecer una lectura ágil y dirigida especialmente al público más joven. Que un estilo no encaje con los gustos personales de un lector no implica falta de calidad literaria. Ambas obras han tenido previamente corrección editorial, además de la lectura, revisión y aportaciones de varios doctores, en filología española, traducción y en periodismo.
En cuanto a la sensibilidad y veracidad del relato, esta obra aborda episodios reales y duros, y el tratamiento contenido y respetuoso es intencionado. No busca regodearse en el sufrimiento humano si no contar la historia de tres niños dentro de un contexto histórico concreto.
Estructura y final: El final es un final abierto que forma parte de una obra planificada en dos partes. Está diseñado para enlazar con la segunda entrega, por coherencia estructural.
Consideramos que algunas conclusiones que usted expone no reflejan el trabajo ni la intención real de la obra. Un saludo.
Documentación histórica:
El reloj de Elwinga fue escrita con el acompañamiento y la revisión de dos historiadores especialistas en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, que supervisaron la exactitud de los hechos. La documentación es extensa y rigurosa, aunque presentada de forma accesible para que cualquier lector pueda disfrutarla. Nos sorprende este comentario en concreto ya que no se sostiene bajo ningún fundamento.
Respecto al estilo narrativo nuestra elección de un lenguaje claro y directo no responde a una intención infantilizada, sino a un recurso literario deliberado para ofrecer una lectura ágil y dirigida especialmente al público más joven. Que un estilo no encaje con los gustos personales de un lector no implica falta de calidad literaria. Ambas obras han tenido previamente corrección editorial, además de la lectura, revisión y aportaciones de varios doctores, en filología española, traducción y en periodismo.
En cuanto a la sensibilidad y veracidad del relato, esta
obra aborda episodios reales y duros, y el tratamiento contenido y respetuoso es intencionado. No busca regodearse en el sufrimiento humano si no contar la historia de tres niños dentro de un contexto histórico concreto.
Estructura y final:
El final es un final abierto que forma parte de una obra planificada en dos partes. Está diseñado para enlazar con la segunda entrega, por coherencia estructural.
Consideramos que algunas conclusiones que usted expone no reflejan el trabajo ni la intención real de la obra. Un saludo.