“Tú dices que todo esto
es culpa de mi boca.
Porque tenía hambre,
porque era callada.
pero ¿y la boca tuya?
Cómo tus labios son grapas
que me perforan rápido y fuerte.
Y las palabras que nunca dije
quedan mejor muertas en mi lengua
porque solamente hubieran chocado
contra la puerta cerrada de tu espalda.
Tu silencio amuebla una casa oscura.
Pero aun a riesgo de quemarse,
la mariposa nocturna siempre busca la luz”
―
Elizabeth Acevedo,
The Poet X