Lena Valenti Quotes

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Lena Valenti
“—Me voy con mi fascinante, reservada e insoportable cáraid.
—¿Con… Miz? —preguntó Caleb—. ¿No había otro apodo?
Cahal miró a Caleb con hastío.
—Cómeme el capullo, líder.
—Me parece un nombre un poco curioso —lo ignoró por completo y siguió con sus pullas—. Por cierto, lo que me recuerda, Daanna.
—¿Sí, Caleb? —dijo ella dando un sorbo al café.
—¿Dónde están «miz» gafas?
Daanna escupió el café, y Menw se partió delante de su hermano.
Cahal puso los ojos en blanco.
—No te lo tomes a mal, brathair —dijo Menw—, pero reconocerás que la chica no ha entrado con tan buen pie como para ganarse el título honorífico a «Miz Zimpatía».
Daanna se dobló sobre sí misma ahogándose en sus propias carcajadas.
—Está bien, chicos —Caleb levantó una mano y se limpió las lágrimas de la risa—. Vamos a tener un poco… un poco de… —le faltaba el aire—, de «mizericordia».”
Lena Valenti, El libro de la alquimista

Lena Valenti
“¿Cuándo llegará tu einherjar, deslenguada? —preguntó el moreno.
Róta miró hacia otro lado y pateó el suelo con enfado.
—¡No lo sé! ¡Yo hago señales, lo espero y voy hasta sin bragas y casi sin ropa todo el día! ¡Y aquí me tiene! ¡Sola y desaprovechada”
Lena Valenti, El libro de Ardan

Lena Valenti
“—Gracias. Resulta que estuve a punto de volverme loco porque pensaba que habías muerto, y tuvieron que ponerme a un guardián para que no me abriera las venas o me arrancase yo mismo el corazón. Aunque, conscientemente, sabía que no ibas a morir; pero no podía soportar vivir en un mundo en el que no existieras.
—Eso es de Crepúsculo. —Replicó ella anonadada por la increíble imagen que presentaban ambos juntos. Rubios los dos, él hecho polvo y ella medio desnuda—. Incluso yo la he visto.”
Lena Valenti, El libro de la alquimista

Lena Valenti
“—¿Te has equivocado de trono? —preguntó la diosa entre dientes.
—Desde aquí te puedo ver perfectamente —replicó él, divertido y provocador.
—Me ves al cincuenta por ciento, tuerto. —Le guiñó un ojo y se dio la vuelta para dejarle con la palabra en la boca.

Freyja y Odín.”
Lena Valenti, El libro de Ardan

Lena Valenti
“—Cahal…
—Chist. —Él pegó su frente a la de ella—. No quería perder ni un momento más, Miz.
Necesitaba unirte a mí así. Cuando estuve con Freyja entendí que no había un don más importante que el don de poder amarte y pertenecerte; cuidarte y respetarte el resto de mis días. Ese es el mayor poder que tengo, y me lo has otorgado tú. Así que, no quería quedarme con los dioses porque la única diosa a la que debo mi adoración y mi vida, es a ti, sitíchean. La diosa de mi corazón.”
Lena Valenti, El libro de la alquimista

Lena Valenti
“—Bien. Ha sido una clase muy productiva, profesora —Cahal hizo una reverencia.
—¿Seguro? ¿Has entendido algo de lo que te he dicho o te has quedado encallado en el momento de «Buenos días, la clase de hoy va de portales»? —preguntó provocándolo.
—¿De verdad ha habido clase? Pero si eres rubia… No has salido más allá del portal de tu casa —replicó con malicia y cara de asombro—. Además, te estaba mirando el culo todo el rato —contestó Cahal con una sonrisa fría.”
Lena Valenti, El libro de la alquimista

Lena Valenti
“Las valkyrias tenemos un dicho: Cupido era, en realidad, una mujer valkyria. Los einherjars y las valkyrias con kompromiss sufren las heridas permanentes de sus flechas. Y, cuando se reconocen por primera vez, el arrebato pasional que experimentan es como un fuego inapagable. Es para siempre.

Bryn”
Lena Valenti, El libro de Ardan

Lena Valenti
“Gúnnr carraspeó y miró hacia otro lado, con las mejillas rojas como tomates.
Róta, en cambio, tenía los ojos abiertos como platos y susurraba:
—Ahora, ahora Generala… —decía emocionada—. ¡Métele la lengua en la boca!

Gúnnr, Róta, Bryn y Ardan”
Lena Valenti, El libro de Ardan