Monólogo Interior Quotes

Quotes tagged as "monólogo-interior" Showing 1-2 of 2
Luis Martín-Santos
“Solo aquí, qué bien, me parece que estoy encima de todo. No me puede pasar nada. Yo soy el que paso. Vivo. Vivo. Fuera de tantas preocupaciones, fuera del dinero que tenía que ganar, fuera de la mujer con la que me tenía que casar, fuera de la clientela que tenía que conquistar, fuera de los amigos que me tenían que estimar, fuera del placer que tenía que perseguir, fuera del alcohol que tenía que beber. Si estuvieras así. Manténte ahí. Ahí tienes que estar. Tengo que estar aquí, en esta altura, viendo cómo estoy solo, pero así, en lo alto, mejor que antes, más tranquilo, mucho más tranquilo. No caigas. No tengo que caer. Estoy así bien, tranquilo, no me puede pasar nada, porque lo más que me puede para es seguir así, estando donde quiero estar, tranquilo, viendo todo, tranquilo, estoy bien, estoy bien, estoy muy bien así, no tengo nada que desear.

Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo la maté. ¿Por qué? ¿Por qué? Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo no la maté. Ya estaba muerta. Yo no la maté. Ya estaba muerta. Yo no fui. No pensar. No pensar. No pienses. No pienses en nada. Tranquilo, estoy tranquilo. No me pasa nada. Estoy tranquilo así. Me quedo así quieto. Estoy esperando. No tengo que pensar. No me pasa nada. Estoy tranquilo, el tiempo pasa y yo estoy tranquilo porque no pienso en nada. Es cuestión de aprender a no pensar en nada, de fijar la mirada en la pared, de hacer que tú quieras hacer porque tu libertad sigue existiendo también ahora. Eres un ser libre para dibujar cualquier dibujo o bien para hacer una raya cada día que vaya pasando como han hecho otros, y cada siete días una raya más larga, porque eres libre de hacer las rayas todo lo largas que quieras y nadie te lo puede impedir.”
Luis Martín-Santos, Tiempo de silencio

Liliana Heker
“¿Qué piensan los otros? ¿Piensan los otros? A lo mejor no. ¿Cómo se sabrá si el pensamiento no es algo que le pasa solamente a una, y cuando los otros hablan de pensar se están refiriendo a otra cosa? Cada uno a una cosa distinta. Es difícil de concebir eso de vivir sin pensar. Algo así como estar durmiendo siempre. ¡Puf! Sí, puf pero qué lindo sería dormirse un ratito, ahora, si se pudiera intentarlo. Como si alguien en el mundo pudiera intentar una cosa así. "Apoyá la cabeza en la almohada y dormite, tontita", dice mamá cuando una le explica que no ha podido dormir en toda la noche. "Pero mamá", dice una, "cuando yo pongo la cabeza en la almohada se me empiezan a ocurrir cosas". "Y qué cosas se te tienen que ocurrir, Mariana", dice mamá; "¿acaso no estás contenta? ¿tenés miedo de algo?". "No, mamá", dice una; "no tengo miedo; no son cosas malas: lo que pasa es que a mí me gusta pensar". "Hay que pensar de día", dice mamá, "la noche se hizo para dormir". Pero sucede que de día está la escuela, y la gente, y los deberes, y no hay mucho tiempo; además, una se puede haber pasado todo el día pensando y, a la noche, igual se le siguen ocurriendo cosas porque el pensamiento no se termina nunca.”
Liliana Heker, Retrato de un genio