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Carlos
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On page 100.
"La liada que hay aquí montada con el gobierno provisional me importa poco y es como la temática central, ultrapesada y aburrida."
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May 14, 2026 10:13AM
“Hi ha vegades que les coses van tan malament que més val que s'aturin del tot per començar després de nou.”
― Acte de violència
― Acte de violència
“Pasó junto á la barca del abuelo, y el cazador
se llevó la mano á los ojos, como si le hiriese un
relámpago. —¡Mare de Deul—gimió aterrado, mientras la
escopeta se le iba de las manos.
Tonet se irguió, con la mirada loca, estremecido
de pies á cabeza, como si el aire faltas© de
pronto en sus pulmones. Víó junto á la borda de
BU barca un lio de trapos, y en él algo lívido y gelatinoso
erizado de eanguijaeiae: una cabecita hinchada,
deforme, negruzca, con las cuencas vacías
y colgando de una de ellas el globo de un ojo: todo
tan repugnante, tan hediondo, que parecía entenebrecer
repentinamente el agua y el espacio,
haciendo que en pleno sol cayese la noche sobre
el lago.
Levantó la percha con ambas manoi^, y fué tan
tremendo el golpe, que el cráneo de la perra crujió
como si se rompiese, y el pobre animal, dando
un aullido, se hundió con su presa en las aguas
arremolinadas.”
― Cañas y barro
se llevó la mano á los ojos, como si le hiriese un
relámpago. —¡Mare de Deul—gimió aterrado, mientras la
escopeta se le iba de las manos.
Tonet se irguió, con la mirada loca, estremecido
de pies á cabeza, como si el aire faltas© de
pronto en sus pulmones. Víó junto á la borda de
BU barca un lio de trapos, y en él algo lívido y gelatinoso
erizado de eanguijaeiae: una cabecita hinchada,
deforme, negruzca, con las cuencas vacías
y colgando de una de ellas el globo de un ojo: todo
tan repugnante, tan hediondo, que parecía entenebrecer
repentinamente el agua y el espacio,
haciendo que en pleno sol cayese la noche sobre
el lago.
Levantó la percha con ambas manoi^, y fué tan
tremendo el golpe, que el cráneo de la perra crujió
como si se rompiese, y el pobre animal, dando
un aullido, se hundió con su presa en las aguas
arremolinadas.”
― Cañas y barro
“Qué saben ellos de las horas perdidas intentando dominar el dificil arte de la transparencia y del deslumbramiento. "Somos como un atardecer sin lentes de sol", decía La Tía Encarna. "Nuestro fulgor enceguece, ofusca, a los que nos miran y los asusta".”
― Las malas
― Las malas
“Que dormía, acurrucada, metiéndose dentro de él, perdida en la nada al sentir que se quebraba su carne, que se abría como un surco abierto por un clavo ardoroso, luego tibio, luego dulce dando golpes duros contra su carne blanda; sumiéndose más, hasta el gemido.”
― Pedro Páramo
― Pedro Páramo
“Había comenzado por pasar revista á los tres
pucheros, cuidadosamente tapados con gruesas telas
amarradas á la boca. ¿Cuál sería el primero?...
Escogió á la ventura, y abriendo uno se dilató su
hocico voluptuosamente con el perfume del bacalao
con tomate. Aquello era guisar. El bacalao
estaba deshecho entre la pasta roja del tomate,
tan suave, tan apetitoso, que al tragar Sangonera
el primer bocado creyó que le bajaba por la garganta
un néctar más dulce que el líquido de las
vinajeras que tanto le tentaba en sus tiempos de
sacristán. ¡Con aquello se quedaba! No había por
qué pasar adelante. Quiso respetar el misterio de
los otros dos pucheros; no desvanecer las ilusiones
que despertaban sus bocas cerradas, tras las
cuales presentía grandes sorpresas. ¡Ahora á lo
que estábamos! Y metiendo entre sus piernas el
oloroso puchero, comenzó á tragar con sabia cal-
ma, como quien tiene todo el día por delante y
sabe que no puede faltarle ocupación. Mojaba len*
tamente, pero con tal pericia, que al introducir
en el perol su mano armada de un pedazo de pan,
bajaba considerablemente el nivel. El enorme bocado
ocupaba su boca, hinchándole los carrillos.
Trabajaban las mandíbulas con la fuerza y la
regularidad de una rueda de molino, y mientras
tanto, sus ojos fijos en el puchero exploraban las
profundidades, calculando los viajes que aun tendría
que realizar la mano para trasladarlo todo á
su boca.”
― Cañas y barro
pucheros, cuidadosamente tapados con gruesas telas
amarradas á la boca. ¿Cuál sería el primero?...
Escogió á la ventura, y abriendo uno se dilató su
hocico voluptuosamente con el perfume del bacalao
con tomate. Aquello era guisar. El bacalao
estaba deshecho entre la pasta roja del tomate,
tan suave, tan apetitoso, que al tragar Sangonera
el primer bocado creyó que le bajaba por la garganta
un néctar más dulce que el líquido de las
vinajeras que tanto le tentaba en sus tiempos de
sacristán. ¡Con aquello se quedaba! No había por
qué pasar adelante. Quiso respetar el misterio de
los otros dos pucheros; no desvanecer las ilusiones
que despertaban sus bocas cerradas, tras las
cuales presentía grandes sorpresas. ¡Ahora á lo
que estábamos! Y metiendo entre sus piernas el
oloroso puchero, comenzó á tragar con sabia cal-
ma, como quien tiene todo el día por delante y
sabe que no puede faltarle ocupación. Mojaba len*
tamente, pero con tal pericia, que al introducir
en el perol su mano armada de un pedazo de pan,
bajaba considerablemente el nivel. El enorme bocado
ocupaba su boca, hinchándole los carrillos.
Trabajaban las mandíbulas con la fuerza y la
regularidad de una rueda de molino, y mientras
tanto, sus ojos fijos en el puchero exploraban las
profundidades, calculando los viajes que aun tendría
que realizar la mano para trasladarlo todo á
su boca.”
― Cañas y barro
Carlos ’s 2025 Year in Books
Take a look at Carlos ’s Year in Books, including some fun facts about their reading.
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