51 books
—
35 voters
to-read
(485)
currently-reading (6)
read (231)
did-not-finish (15)
biblioteca-central (31)
biblio-raval (14)
biblio-villalonga (7)
biblio-ador (1)
biblio-bellreguard (0)
biblio-palma-gandia (0)
masterpiece (42)
taken-from-the-library (118)
currently-reading (6)
read (231)
did-not-finish (15)
biblioteca-central (31)
biblio-raval (14)
biblio-villalonga (7)
biblio-ador (1)
biblio-bellreguard (0)
biblio-palma-gandia (0)
masterpiece (42)
taken-from-the-library (118)
classics
(102)
drama (100)
crime-and-thriller (96)
family (85)
romance (66)
psychological (61)
interesting-structure (58)
adventure (57)
different-perspectives (50)
travel (42)
too-many-words (40)
terror (37)
drama (100)
crime-and-thriller (96)
family (85)
romance (66)
psychological (61)
interesting-structure (58)
adventure (57)
different-perspectives (50)
travel (42)
too-many-words (40)
terror (37)
“Si alguien quisiera hacer una lectura de nuestra patria, de esta patria por la que hemos jurado morir en cada himno cantado en los patios de la escuela, esta patria que se ha llevado vidas de jóvenes en sus guerras, esta patria que ha enterrado gente en campos de concentración, si alguien quisiera hacer un registro exacto de esa mierda, entonces debería ver el cuerpo de La Tía Encarna. Eso somos como país también, el daño sin tregua al cuerpo de las travestis. La huella dejada en determinados cuerpos, de manera injusta, azarosa y evitable, esa huella de odio.”
― Las malas
― Las malas
“—Dice que ella escondía sus pies entre las piernas de él. Sus pies helados como piedras frías y que allí se calentaban como en un horno donde se dora el pan. Dice que él le mordía los pies diciéndole que eran como pan dorado en el horno. Que dormía acurrucada, metiéndose dentro de él, perdida en la nada al sentir que se quebraba su carne, que se abría como un surco abierto por un clavo ardoroso, luego tibio, luego dulce, dando golpes duros contra su carne blanda; sumiéndose, sumiéndose más, hasta el gemido. Pero que le había dolido más su muerte. Eso dice.
—¿A quién se refiere?
—A alguien que murió antes que ella, seguramente.
—¿Pero quién pudo ser?
—No sé. Dice que la noche en la cual él tardó en venir sintió que había regresado ya muy noche, quizá de madrugada. Lo notó apenas, porque sus pies, que habían estado solos y fríos, parecieron envolverse en algo; que alguien los envolvía en algo y les daba calor. Cuando despertó los encontró liados en un periódico que ella había estado leyendo mientras lo esperaba y que había dejado caer al suelo cuando ya no pudo soportar el sueño. Y que allí estaban sus pies envueltos en el periódico cuando vinieron a decirle que él había muerto.
—Se ha de haber roto el cajón donde la enterraron, porque se oye como un crujir de tablas.
—Sí, yo también lo oigo.”
― Pedro Páramo
—¿A quién se refiere?
—A alguien que murió antes que ella, seguramente.
—¿Pero quién pudo ser?
—No sé. Dice que la noche en la cual él tardó en venir sintió que había regresado ya muy noche, quizá de madrugada. Lo notó apenas, porque sus pies, que habían estado solos y fríos, parecieron envolverse en algo; que alguien los envolvía en algo y les daba calor. Cuando despertó los encontró liados en un periódico que ella había estado leyendo mientras lo esperaba y que había dejado caer al suelo cuando ya no pudo soportar el sueño. Y que allí estaban sus pies envueltos en el periódico cuando vinieron a decirle que él había muerto.
—Se ha de haber roto el cajón donde la enterraron, porque se oye como un crujir de tablas.
—Sí, yo también lo oigo.”
― Pedro Páramo
“Así fuimos olvidando lo importante: que ser travesti era una fiesta. Porque la más hermosa de todas nosotras ya no estaba ahí para recordárnoslo.”
― Las malas
― Las malas
“Pasó junto á la barca del abuelo, y el cazador
se llevó la mano á los ojos, como si le hiriese un
relámpago. —¡Mare de Deul—gimió aterrado, mientras la
escopeta se le iba de las manos.
Tonet se irguió, con la mirada loca, estremecido
de pies á cabeza, como si el aire faltas© de
pronto en sus pulmones. Víó junto á la borda de
BU barca un lio de trapos, y en él algo lívido y gelatinoso
erizado de eanguijaeiae: una cabecita hinchada,
deforme, negruzca, con las cuencas vacías
y colgando de una de ellas el globo de un ojo: todo
tan repugnante, tan hediondo, que parecía entenebrecer
repentinamente el agua y el espacio,
haciendo que en pleno sol cayese la noche sobre
el lago.
Levantó la percha con ambas manoi^, y fué tan
tremendo el golpe, que el cráneo de la perra crujió
como si se rompiese, y el pobre animal, dando
un aullido, se hundió con su presa en las aguas
arremolinadas.”
― Cañas y barro
se llevó la mano á los ojos, como si le hiriese un
relámpago. —¡Mare de Deul—gimió aterrado, mientras la
escopeta se le iba de las manos.
Tonet se irguió, con la mirada loca, estremecido
de pies á cabeza, como si el aire faltas© de
pronto en sus pulmones. Víó junto á la borda de
BU barca un lio de trapos, y en él algo lívido y gelatinoso
erizado de eanguijaeiae: una cabecita hinchada,
deforme, negruzca, con las cuencas vacías
y colgando de una de ellas el globo de un ojo: todo
tan repugnante, tan hediondo, que parecía entenebrecer
repentinamente el agua y el espacio,
haciendo que en pleno sol cayese la noche sobre
el lago.
Levantó la percha con ambas manoi^, y fué tan
tremendo el golpe, que el cráneo de la perra crujió
como si se rompiese, y el pobre animal, dando
un aullido, se hundió con su presa en las aguas
arremolinadas.”
― Cañas y barro
“»Y se fue.
»Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos: rodea mi cintura con su brazo suave, da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo en él, entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo.
»—Me gusta bañarme en el mar —le dije.
»Pero él no lo comprende.
»Y al otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome a sus olas.»”
― Pedro Páramo
»Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos: rodea mi cintura con su brazo suave, da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo en él, entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo.
»—Me gusta bañarme en el mar —le dije.
»Pero él no lo comprende.
»Y al otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome a sus olas.»”
― Pedro Páramo
Carlos ’s 2025 Year in Books
Take a look at Carlos ’s Year in Books, including some fun facts about their reading.
More friends…
Boom Latinoamericano. Los mejores autores de América Latina / Latin American Boom. The best authors in Latin America
More…
Favorite Genres
Polls voted on by Carlos
Lists liked by Carlos






























































