Pero la vida continuó, más persistente que las palabras. Sin embargo había algo en el edificio, en el aire del falansterio, que esparcía la luz ceniza, quizás a causa de la promiscuidad forzosa, tal vez el carácter cubano o lo que la canción llamaba el embrujo del trópico que predisponía a la pasión púbica, al uso del sexo, a sus posibles variaciones (incluyendo el crimen) y lo hacían un plexo solar.
— Oct 26, 2025 09:07AM
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