Una obra maravillosa. Aunque Dostoyevski mantiene un tono cínico en mucha parte de la obra, no cabe duda que con este libro quiere reivindicar a los idiotas: esas personas bondadosas a más no poder, que por muchos golpes que se lleven siguen manteniendo su carácter.
No obstante, el final deja claras sus intenciones: los idiotas son, ante todo, idiotas, y su destino es la más absoluta locura.
— 5 hours, 53 min ago
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