"—Y si doy en el blanco, ¿Cuál será mi premio? —preguntó Emily, sonriendo. Lo miró por encima del hombro, esperando una respuesta.
Sam no apartaba los ojos del rostro alegre de Emily y quiso prometerle un beso, un beso profundo y muy largo, hasta que ambos se quedaran sin aliento, pero se guardó las palabras y, a cambio, se mordió la lengua.
—Mi eterna admiración, señora Coleman."
— Apr 17, 2026 11:51AM
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