Cuando volvía sentarme le di un gran bocado al dulce y, no sé cómo, se me cayó un diente delantero, que el dulce me quitó de la boca. Habría llorado. Yo tenía buenos dientes. Creo que aquello nunca lo superé. Allí estaba yo, preñada de cinco meses, tratando de parecerme a Jean Harlow y sin uno de mis dientes más visibles. Me dejé crecer el cabello, me lo trencé y me decidí a ser simplemente fea.
— Mar 13, 2026 11:17AM
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