Goodreads helps you follow your favorite authors. Be the first to learn about new releases!
Start by following Rodrigo Éker.

Rodrigo Éker Rodrigo Éker > Quotes

 

 (?)
Quotes are added by the Goodreads community and are not verified by Goodreads. (Learn more)
Showing 1-13 of 13
“La gente opina constantemente de mí y me desprecia. Comprendo que lo hagan, porque quizás yo también lo haría si estuviera en su lugar. No les guardo ningún rencor. Después de todo, es demasiado fácil juzgar a los demás. Lo difícil, lo verdaderamente difícil, es permanecer en silencio.
Y escuchar los gritos que aúllan en la oscuridad.”
Rodrigo Éker, Epifanías
“Descubrió que, nuevamente, ante su propia incredulidad, volvía a parecerle el mismo objeto de antaño, sin ningún tipo de diatriba grandilocuente o significado trascendental.
El violín no era más que un simole violín.”
Rodrigo Éker
“Supo entonces que su oportunidad había pasado. No había forma de explicarlo racionalmente, pero la certeza la apuñaló hondo en el corazón. Hay ocasiones en que uno tiene la posibilidad, si es capaz de darse cuenta, de cambiar su vida para siempre. Son instantes muy pequeños, que nos llegan sin que uno lo note, pero que nos permiten superar las restricciones que uno se ha impuesto a sí mismo. Se trata de actos diminutos que pondrán en marcha una gran cadena de acontecimientos con consecuencias impredecibles. Ella estuvo dispuesta a asumir el riesgo y aceptar las consecuencias, con tal de escapar de su prisión.”
Rodrigo Éker, Epifanías
“No escogemos nuestros corazones, ni mucho menos la mochila que se cierne sobre nuestras espaldas. No siempre decidimos ser conscientemente crueles o insensibles. A veces es un mero acto de supervivencia. Pero, en ocasiones, existe una fortaleza que sólo puede surgir de la necesidad, de haber experimentado circunstancias adversas. Federico comprendía que había sido un privilegiado y que todo lo que le afectaba eran pequeñeces ante los ojos de los demás. No había vivido en pobreza, en guerras, en abandono o negligencia. Sin embargo, tenía un dolor profundo que nunca desaparecía y que constituía un anhelo insaciable que había signado su vida. Y era la necesidad de amor.”
Rodrigo Éker, Melodías Sepultadas
“No hay sustitutos para la dignidad personal, la autoestima o la integridad cuando lo único que queda en pie es la seguridad de haber renunciado a todo en nombre de una mentira. Y le horrorizó darse cuenta de lo bajo que había caído y de lo poco que le importó. Cada decepción que había vivido, cada dolor y cada miseria, podían ser soportables si le permitían esquivar un mal mayor al cual le tenía más miedo que a todos los demás: quedarse completamente solo. En eso, él y Hernán no habían sido tan diferentes.”
Rodrigo Éker, Melodías Sepultadas
“Tratamos de convencernos de que todo había sido una ilusión, una extraña jugarreta de nuestros sentidos. Sólo cuando descendimos por el monte que unía la ciudad con el bosque y caminamos por las calles ensangrentadas, fuimos testigos del horror que habíamos desatado sobre nuestros conciudadanos.”
Rodrigo Éker, Cuarteto de Halloween
“Había un desfile de los más diversos disfraces: caras fantasmales pintadas sobre sábanas, máscaras de Frankenstein al estilo Hollywood, vampiros de colmillos ensangrentados que perturbarían el sueño de Bram Stoker. Estaban también los que arrastraban trajes humillantes: infantes subyugados por la voluntad de padres cursis que los vestían de abejorros, mariposas, y peluchitos esponjosos.”
Rodrigo Éker, Cuarteto de Halloween
“Los románticos del XIX idealizaban el suicidio. Lo pintaban con rubores en las mejillas de Ofelia, lo escribían con heroísmo en Werther, lo enfundaban en vestidos blancos y lo dibujaban con una mano sobre la frente y unos ojos cerrados, plácidos, soñadores, bellos. Lo que Hernán se había hecho destruía toda idealización. Era un acto de salvajismo,, de desesperación, de inexplicable brutalidad. Una vez imaginado, Federico no pudo desprenderse de ese cuadro horripilante que lo llenaba de dolor. No podía darle validez ni descartarlo, porque nadie le permitió ver el cuerpo. Nadie le permitió conocer su apariencia durante el funeral. La impotencia de no poder hacer nada, la fantasía de miles de cosas que habría hecho de hallarse en el lugar exacto y en el momento justo, se colaron en su pecho junto a la opresión de saber que el chico que lo había acompañado desde la infancia, a quien él mismo se había jurado proteger, había sucumbido de la peor manera ante una muerte horrible. Y no había sido capaz de evitarlo.”
Rodrigo Éker, Melodías Sepultadas
“Ella sonrió. Era una sonrisa vieja y experimentada que no se condecía con la juventud de su rostro.”
Rodrigo Éker, Cuarteto de Halloween
“Contempló a su mejor amigo, moviéndose de aquí a allá con el violín, escondido bajo una expresión austera, agitando de arriba abajo y de atrás para adelante aquel pulcro arco de cerdas de caballo, haciendo vibrar sobre las cuerdas miles de fantasías tonales de autoría propia. Hernán se había transfigurado por completo. Había dejado de ser un niño que jugaba a dar pinceladas musicales. Se había convertido en un hombre que se alzaba y florecía en una repentina explosión de virtud.”
Rodrigo Éker, Melodías Sepultadas
“El mundo exterior, las conquistas, las jóvenes y los amigos parecieron pertenecer a un universo ajeno que carecía de significación ante el horror de aquella oscuridad. La hora de dormir representaba un quiebre con la identidad diurna. Era el punto y aparte entre la civilización de la adultez y el misticismo de la niñez que continuaba vivo.”
Rodrigo Éker, Cuarteto de Halloween
“Hay experiencias en la vida que te cambian, te hacen repensar la trayectoria de tus actos y te interpelan acerca de tu lugar en el mundo. Retrospectivamente, puedo identificar a ésta como una de ellas. Fue tan rápida, fortuita y cruel, que jamás volví a sentirme a salvo ni en el café ni en el bar. Jamás volví a ver el mundo con los mismos lentes de color de rosas. Jamás volví a confiarme al andar por la calle. Hubo una parte de mi juventud que se perdió en aquel instante, como si la inocencia que no sabía que aún poseía hubiese sido ultrajada de manera definitiva. El mundo era ahora un sitio peligroso, uno que podía ponerle fin a todo de un segundo al otro.”
Rodrigo Éker, Epifanías
“Se reían de las nimiedades. Se reían porque eran jóvenes. Se reían porque no les quedaba más que reír. Habían creado el último oasis en un desierto de violentas incertidumbres.”
Rodrigo Éker, Epifanías
tags: risas

All Quotes | Add A Quote
Rodrigo Éker
115 followers
Cuarteto de Halloween Cuarteto de Halloween
12 ratings
Open Preview
Epifanías Epifanías
0 ratings