Que la ciudad era un lugar menos hostil no era del todo cierto, y no solo porque Nando seguía escondido en ella. Eduardo dejó de ser la persona violenta a la que había que temer, pero no dejó de ser un líder con miles de seguidores. Y que Nando resultara ser un asesino no hizo que no hubiera personas que simpatizaran con sus ideas, aunque estas fueran impuestas por Rodrigo Sánchez.
Published on July 02, 2026 00:30