Alexandre Alphonse Quotes

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Alexandre Alphonse
“Dónde conocí a Nisisen sino en el ciberespacio.”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Comencé a presentarme a concursos literarios españoles, como Ai Wei Wei decía que denunciaba a la policía china que le pegaba: Para que no se me pueda reprochar nunca que no lo intenté.
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Nos respondíamos siempre con la presteza de los que viven en Los lunes al sol, Groundhog Day o un sempiterno domingo.”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“La vida estaba en el espejo, en el espejo de la pantalla de cristal líquido, pues ambos escribíamos también en el ordenador (palabra de Nisisen: Lo que esos viejóvenes o vejestorios que aún escriben a mano o con máquina de escribir no entienden de escribir a ordenador es que nosotros podemos editar una frase diez veces en un minuto y ellos no, chapuceros).”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Lo que yo más detestaba del mundillo literario eran esos legionarismos de «Me gustas, así que me gusta tu obra» o «Me gusta tu obra, así que me caes bien»; lo que Nisisen decía aborrecer era lo que venía muchas veces después de esa camaradería: «No me caes bien, así que ahora odio tu obra» o el en peligro de extinción «Ya no me gusta tu obra, así que ya no somos amigos». Una tercera posibilidad es lo que hizo Umbral con Cela en Un cadáver exquisito: «Sí, tu obra y tu persona están muy bien, pero, ahora que no puedes escucharme ni defenderte, voy a matizarlo todo muy bien incluyendo comentarios negativos que antes no tuve el valor, la honradez ni las agallas de incluir».”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Mi pluma, flor de tinta, escupe los lugares comunes como pólenes genéticamente modificados; Nisisen, sin embargo, utilizaba y aún utiliza (sus folletines no serán brillantes pero tampoco son demenciales) la táctica de Cela o de Aira (por algo él es el célebre Nisisen y yo tan sólo un raro excéntrico): evitar los lugares comunes, modificarlos, ponerlos entre comillas o no evitarlos, jugando así como yo con ellos pero de una manera más heterodoxa, rica, completa, con cuatro posibilidades de acción como cuatro estaciones frente a mi estricto invierno o lúdico verano estilístico (según la paráfrasis y el punto de vista). El relato de Bolaño comenzaba diciendo en las primeras frases que él tenía veintitantos años y era más pobre que una rata. Bien, yo hubiese sido incapaz de escribir eso y cambiaría «rata» por «lata», por ejemplo, como Camilo José Cela cambió «romper el hielo» por «romper el fuego» para La familia de Pascual Duarte o César Aira «fumaban como chimeneas» por «fumaban como murciélagos» en El volante. En la escritura de Nisisen, sin embargo, el pobre como una rata de Bolaño resultaría en la juguetona paráfrasis pobre como una lata (o gata, saca, mata...), «pobre como una rata» (así, entrecomillado, incidiendo en el lugar común con clara consciencia de ello), tenía veintitantos años y era muy pobre (evitando la manida analogía del roedor) o mismamente pobre como una rata como en el original. Esta variedad de registros pintaba su prosa o abrillantaba sus colores.”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Al final de la novela descubríamos que su obsesión por «el cielo y el océano fundidos» como «realidad del Paraíso» era en realidad su pulsión de tánatos, es decir, su deseo de muerte, es decir, sus ganas de suicidarse, es decir, sus fantasías de morir ahogada en el mar como las fantasías de morir ahogada en el mar de Rosalía de Castro, hasta lograrlo como Virginia Woolf.”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Nisisen tampoco había ganado un premio jamás, pero, al contrario que yo, acabaría por hacerlo, y ser publicado, y ganar otros premios, más dinero, más amigos, más contactos… y escribir peor, mucho peor, lo cual es tan previsible que roza ya el cliché del genial artista etéreo que se vuelve calculadora de carne y hueso en cuanto se reflejan los primeros números sobre sus ojos, sus bolsillos, su mente, su corazón, su alma...”
Alexandre Alphonse, Nisisen

Alexandre Alphonse
“Durante esos meses nunca sentimos que nos faltase la inspiración o las ganas de escribir para los concursos, pues nuestro procedimiento de la paráfrasis subsanaba los principales males del escritor (amén de nuestra necesidad estrictamente monetaria [que da alas diabólicas al artista desconocido más que ningún familiar rico, en muchos y notables casos de la historia del arte]): página en blanco, bloqueo in media res, pérdida de la motivación…”
Alexandre Alphonse, Nisisen