Modernismo Quotes

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Mário de Andrade
“Ai, que preguiça!”
Mario de Andrade

Juan Ramón Jiménez
“Must we think of the spirit as something divine that comes from without, that makes us divine? No, it is not that, to me it seems it is not that. The divine is in us, in our own intrinsic humanity, like a diamond in a mine. (La Corriente Infinita)”
Juan Ramón Jiménez, Platero y yo

Joseph Conrad
“La mia idea era di lasciare che la squadra di incatenati scomparisse alla vista prima di salire la collina. Sapete che non sono tenero in modo particolare; ho dovuto colpire e parare colpi. Ho dovuto difendermi e talvolta attaccare - il modo migliore per difendersi - senza calcolarne il costo esatto, secondo le necessità del genere di vita in cui ero incappato. Ho visto il demone della violenza, il demone della cupidigia, e il demone della bramosia bruciante; ma, per gli dèi!, erano demoni forti, vigorosi, dagli occhi ardenti, che scuotevano e trascinavano uomini - uomini, dico. Ma mentre ero su quella collina, previdi che nel sole accecante di quella terra avrei conosciuto un demone floscio, pretenzioso, dagli occhi smorti, di una follia rapace e spietata. Quanto insidioso potesse essere, dovevo impararlo soltanto dopo parecchi mesi e a mille miglia di distanza.”
Joseph Conrad, Heart of Darkness

Virginia Woolf
“Las personas a quienes más apreciamos no nos convienen cuando estamos enfermos.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Extraño; increíble; nunca había sido tan feliz. Nada parecía tener la suficiente lentitud; nada podía durar demasiado.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“...to know her, or anyone, one must seek out the people who completed them; even the places. Odd affinities she had with people she had never spoken to, some woman in the street, some man behind a counter – even trees, or barns. It ended in a transcendental theory which, with her horror of death, allowed her to believe, or say that she believed (for all her scepticism), that since our apparitions, the part of us which appears, are so momentary compared with the other, the unseen part of us, which spreads wide, the unseen might survive, be recovered somehow attached to this person or that, or even haunting certain places, after death. Perhaps – perhaps.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Pero Peter -por muy bonito que fuera el día, y los árboles, la hierba y la niñita de rosa- Peter nunca veía nada de todo esto. Se ponía las gafas, si ella se lo pedía, y miraba. Era el estado del mundo lo que le interesaba; Wagner, la poesía de Pope, el carácter de la gente eternamente, y los defectos de su propia alma.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Bond Street la fascinaba; Bond Street muy de mañana en plena temporada; sus banderas ondeando; sus tiendas; sin excesos; sin resplandor; un rollo de tweed en la tienda donde su padre se había comprado los trajes durante cincuenta años; unas cuantas perlas; el salmón encima de un taco de hielo.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“En cualquier caso, parecía todo luz, resplandeciente, como un pájaro o un etéreo plumón que hubiera entrado con un soplo de viento y se hubiese posado un instante en una zarza.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Entonces se produjo el momento más exquisito de su vida, al pasar junto a una hornacina de piedra con flores. Sally se detuvo; cogió una flor; la besó en los labios. ¡Fue como si el mundo entero se hubiese puesto boca abajo! Los demás desaparecieron; ahí estaba ella a solas con Sally.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Como una nube que cruza ante el sol, así cae el silencio en Londres...”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Y se había hecho añicos su diversión, porque había sido medio ficticia, como él muy bien sabía; inventada, esta escapada con la muchacha; inventada, como uno se inventa la mejor parte de la vida, pensó -inventándose a sí mismo; inventándola a ella; inventando un divertimento exquisito, y algo más.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Ella era como un pájaro que se cobija en el hueco de una hoja delgada, un pájaro que parpadea al sol cuando la hoja se mueve; que se asusta por el crujido de una rama seca.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Arriba en el cielo, las golondrinas trazaban lazos, volaban haciendo curvas y quiebros, se precipitaban de un lado a otro, giraban y giraban, pero siempre con perfecto dominio, como si estuvieran sostenidas por elásticos; y las moscas que subían y bajaban, el sol tocando ahora una hoja, otra después, burlón, deslumbrándola con oro suave en un gesto de buen humor; y de vez en cuando una campana (pudiera ser la bocina de un coche), resonando divinamente en las briznas de hierba... Todo esto, aun siendo tranquilo y razonable, aun estando constituido por cosas ordinarias, era ahora la verdad; la belleza, eso era la verdad. La belleza estaba en todas partes.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Era una de esas oscuras mujeres pequeñas como ratones que admiran a los hombres grandes. Era casi inexistente.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Hiciera lo que hiciera, siempre actuaba de la misma manera sensata y prosaica, sin el menor atisbo de imaginación, sin la menor chispa de brillantez, pero con la inexplicable bondad de los de su clase.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“La guerra le había enseñado. Era sublime. Había pasado por todo el espectáculo: la amistad, la Guerra Europea, la muerte, se había ganado un ascenso, todavía no había cumplido los treinta y estaba destinado a sobrevivir.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“La contraseña secreta que cada generación trasmite, disimuladamente, a la siguiente, es el aborrecimiento, el odio, la desesperación.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Así pues, no había excusa; no le pasaba nada en absoluto, salvo el pecado por el que la naturaleza humana lo había condenado a muerte: que no sentía.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“Procedía de la clase más despreciable de todas: de los ricos, con un barniz de cultura. Tenían cosas caras por todas partes: cuadros, alfombras, montones de criados.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Ildefonso Falcones
“Es una simple cuestión de estética. Eso es lo que se pretende: la belleza. No se trata de transmitir ideas. Eso era antes. Ahora se persigue... —El poeta agitó las manos en el aire—. La hermosura..., incluso en la muerte. Lo único que tiene importancia es eso: el arte. El arte por el arte. No existe institución, ni territorio, ni autoridad ni sentimiento que venga a imponernos una sola letra.”
Ildefonso Falcones, El pintor de almas

Mário de Andrade
“Eu sou trezentos, sou trezentos-e-cinquenta,
Mas um dia afinal me encontrarei comigo...”
Mário de Andrade, Poesias Completas - Volume I

Virginia Woolf
“Pero, dijo Clarissa, sentada en el autobús que ascendía por Shaftesbury Avenue, ella se sentía en todas partes; no «aquí, aquí, aquí»; y golpeó el respaldo del asiento; sino en todas partes. Clarissa agitó la mano, mientras ascendían por Shaftesbury Avenue. Ella era todo aquello. De manera que, para conocer a Clarissa, o para conocer a cualquiera, uno debía buscar a la gente que lo completaba; incluso los lugares.”
Virginia Woolf, Mrs. Dalloway

Virginia Woolf
“En los ojos de la gente, en el vaivén, el caminar y la caminata; en el estruendo y el tumulto; en los coches, automóviles, omnibuses, camiones, hombres-anuncio que van y vienen de un lado a otro; en las bandas de música; organillos; en el triunfo, y en el tintineo y en el extraño canto de algún aeroplano que pasaba volando estaba lo que ella amaba: la vida; Londres; este momento de junio.”
Virginia Woolf

Virginia Woolf
“Pero vamos a comer primero -dijo. Y así, con batiente de puertas, empezó un exquisito vaivén silencioso de doncellas con delantales y cofias blancas, doncellas no por necesidad sino porque forman parte del misterio o mejor del gran engaño que las damas de Mayfair practican de una y media a dos cuando, con un gesto de la mano, cesa el tráfico y surge en su lugar esta profunda mentira, la comida en primer lugar, que nadie paga; y luego la mesa que parece cubrirse como por voluntad propia de vidrio y de plata, de manteles individuales, de cuencos de fruta roja, de filetes de rodaballo cubiertos de salsa oscura, de pollos troceados nadando en sus cazuelas; el fuego arde todo color y fiesta y con el vino y el café (que nadie ha pagado) nacen visiones alegres en ojos preocupados; ojos ante los que ahora la vida es musical y misteriosa; ojos encendidos ahora para observar animados los claveles rojos que Lady Bruton (cuyos gestos eran siempre duros) había depositado junto a su plato, de forma que Hugh Whitbread, en paz con el universo entero y al mismo tiempo completamente seguro de su categoría, dejó su tenedor y dijo: -¿No crees que resultarían encantadores sobre tu encaje?”
Virginia Woolf

Virginia Woolf
“Le importaban mucho más sus rosas que los armenios.”
Virginia Woolf

Jordan B. Peterson
“Como individuos medievales, ni siquiera necesitamos que la persona genere afecto. Con el ícono basta. Pagamos grandes sumas de dinero por prendas de ropa y objetos personales levados o creados por los famosos e infames de nuestro tiempo.”
Jordan B. Peterson, Maps of Meaning: The Architecture of Belief

Jordan B. Peterson
“Hemos perdido el universo mítico de la mente preexperimental, o al menos hemos dejado de propiciar su desarrollo. Esa pérdida ha dejado nuestro creciente poder tecnológico más peligrosamente a la merced de nuestros sistemas de valoración, que todavía son inconscientes.”
Jordan B. Peterson, Maps of Meaning: The Architecture of Belief

Byron Rizzo
“Queda preguntarse qué sabríamos del pasado, de las épocas remotas y no tan efímeras, si sus huellas hubieran sido igual de volátiles que las nuestras.”
Byron Rizzo, The Ephemeral Age: Keys to understand fast times and scheduled obsolescence