Daniel Hernández
https://www.goodreads.com/danihrndzld
to-read
(1131)
currently-reading (1)
read (456)
theology-wtr (527)
the-bible-for-normal-people-recs (137)
1-must-read (102)
hermeneutics (47)
conversio-catholica (44)
before-retaking-the-bible (38)
bible-studies (38)
hebrew-bible (36)
historical-jesus (36)
currently-reading (1)
read (456)
theology-wtr (527)
the-bible-for-normal-people-recs (137)
1-must-read (102)
hermeneutics (47)
conversio-catholica (44)
before-retaking-the-bible (38)
bible-studies (38)
hebrew-bible (36)
historical-jesus (36)
2021
(32)
textual-criticism (29)
barth (26)
theology-of-paul (26)
psychology (25)
sexuality (22)
universalism (22)
catholicism (21)
marriage (18)
process-open-theology (18)
2026-wtr (15)
ecumenism (15)
textual-criticism (29)
barth (26)
theology-of-paul (26)
psychology (25)
sexuality (22)
universalism (22)
catholicism (21)
marriage (18)
process-open-theology (18)
2026-wtr (15)
ecumenism (15)
when the language of myth is transposed into doctrinal formulations, there is an apparent tendency to lose sight of the mode of truth mediated by myth and to speak in terms of certainties rather than possibilities. This misplaced certainty
...more
Fernanda González liked this
“Oddly, as I look back on Jesus' time from the present perspective, it is the very ordinariness of the disciples that gives me hope. Jesus does not seem to choose his followers on the basis of native talent or perfectibility or potential for greatness. When he lived on earth he surrounded himself with ordinary people who misunderstood him, failed to exercise much spiritual power, and sometimes behaved like churlish schoolchildren. Three followers in particular (the brothers James and John, and Peter) Jesus singled out for his strongest reprimands—yet two of these would become the most prominent leaders of the early Christians. I cannot avoid the impression that Jesus prefers working with unpromising recruits. Once, after he had sent out seventy-two disciples on a training mission, Jesus rejoiced at the successes they reported back. No passage in the Gospels shows him more exuberant. “At that time139 Jesus, full of joy through the Holy Spirit, said,‘ I praise you, Father, Lord of heaven and earth, because you have hidden these things from the wise and learned, and revealed them to little children.”
― The Jesus I Never Knew
― The Jesus I Never Knew
“Rather than original sin—a moral depravity and incapacity passed on from generation to generation—we have a death-infected world created by a primal act of disobedience. Thus the Orthodox don’t speak of original sin but of an ancestral sin, a primal event where death was introduced into the world. The condition we inherit from Adam and Eve is less moral than mortal.”
― The Slavery of Death
― The Slavery of Death
“«Es verdad que nadie llega jamás a adquirir un claro conocimiento de sí mismo si no ha contemplado el rostro de Dios y no se ha percatado de cómo Dios lo ve. El orgullo, que está arraigado en nosotros, nos conduce a considerarnos justos y honestos, sabios y santos, hasta que hayamos sido convencidos por los irrefutables argumentos de nuestra injusticia, de nuestras faltas, de nuestra necedad y de nuestra impureza. Esta convicción no se da mientras nos contemplamos únicamente a nosotros mismos y no a Dios, de quién brota la única regla con la que debemos medirnos, y la que debe regirlo todo.
El ojo acostumbrado a lo negro acaba considerando que lo castaño oscuro o lo poco luminoso goza de una magnífica blancura. En efecto, si consideramos todas las cosas con lucidez, nos parece que tenemos la más clara visión imaginable; pero, si elevamos los ojos para mirar el sol, nuestra gran lucidez respecto de las cosas de la tierra se ve inmediatamente deslumbrada y destruida por completo a causa de tal claridad.
Es así también cuando evaluamos nuestros bienes espirituales. Incluso si no nos preocupamos del más allá, satisfechos de nuestra justicia, de nuestra sabiduría y de nuestra fuerza, nos apreciamos y nos adulamos hasta el punto de considerarnos semidioses. Pero, si empezamos a elevar nuestros pensamientos hacia Dios, debidamente conscientes de quién es él, y a considerar la perfección de su justicia, de su sabiduría y de su poder, que debería ser nuestro modelo, entonces todo lo que hasta el momento nos parecía, erróneamente, justo se nos presenta con los repugnantes colores de la suciedad. Lo que consideramos sabiduría se nos presentará como necedad y lo que poseía una buena apariencia de fuerza se delatará como nada más que debilidad.
Esa es, según las Escrituras, la causa del temor y temblor que han abrumado a los santos cada vez que han sentido la presencia de Dios. Podemos ver como quienes se veían llenos de seguridad y marchan con la cabeza alta al estar lejos de Dios, dan por el contrario muestra de pánico y terror hasta el punto de quedar angustiados, totalmente paralizados, por el temor a la muerte, como anonadados, al manifestar Dios su gloria a ellos.
Eso nos permite llegar a la conclusión de que los hombres nunca experimentan el sentimiento de su pobreza con tanta intensidad como cuando se ven comparados con la majestad de Dios.»”
―
El ojo acostumbrado a lo negro acaba considerando que lo castaño oscuro o lo poco luminoso goza de una magnífica blancura. En efecto, si consideramos todas las cosas con lucidez, nos parece que tenemos la más clara visión imaginable; pero, si elevamos los ojos para mirar el sol, nuestra gran lucidez respecto de las cosas de la tierra se ve inmediatamente deslumbrada y destruida por completo a causa de tal claridad.
Es así también cuando evaluamos nuestros bienes espirituales. Incluso si no nos preocupamos del más allá, satisfechos de nuestra justicia, de nuestra sabiduría y de nuestra fuerza, nos apreciamos y nos adulamos hasta el punto de considerarnos semidioses. Pero, si empezamos a elevar nuestros pensamientos hacia Dios, debidamente conscientes de quién es él, y a considerar la perfección de su justicia, de su sabiduría y de su poder, que debería ser nuestro modelo, entonces todo lo que hasta el momento nos parecía, erróneamente, justo se nos presenta con los repugnantes colores de la suciedad. Lo que consideramos sabiduría se nos presentará como necedad y lo que poseía una buena apariencia de fuerza se delatará como nada más que debilidad.
Esa es, según las Escrituras, la causa del temor y temblor que han abrumado a los santos cada vez que han sentido la presencia de Dios. Podemos ver como quienes se veían llenos de seguridad y marchan con la cabeza alta al estar lejos de Dios, dan por el contrario muestra de pánico y terror hasta el punto de quedar angustiados, totalmente paralizados, por el temor a la muerte, como anonadados, al manifestar Dios su gloria a ellos.
Eso nos permite llegar a la conclusión de que los hombres nunca experimentan el sentimiento de su pobreza con tanta intensidad como cuando se ven comparados con la majestad de Dios.»”
―
“God will not, God does not, God cannot force anything or anyone to do anything at any time. Instead, God calls, beckons, lures, and persuades the chaos toward action and order and life and beauty.”
― Life after God: Finding Faith When You Can't Believe Anymore
― Life after God: Finding Faith When You Can't Believe Anymore
Goodreads Librarians Group
— 310915 members
— last activity 1 minute ago
Goodreads Librarians are volunteers who help ensure the accuracy of information about books and authors in the Goodreads' catalog. The Goodreads Libra ...more
Reformed Library
— 67 members
— last activity Feb 12, 2022 08:07PM
Sister group to the Reformed Library Facebook Page.
Daniel’s 2025 Year in Books
Take a look at Daniel’s Year in Books, including some fun facts about their reading.
More friends…
Favorite Genres
Polls voted on by Daniel
Lists liked by Daniel
























































