El 14 de febrero, el Dr. K. viaja a Trieste. Pasa más de doce horas solo, en el ferrocarril del sur, en un rincón del compartimento. Una parálisis se propaga por si interior. Las imágenes del paisaje, se hilvanan fuera, sin costura, unas junto a otras, deslumbradas por el brillo falso de una luz otoñal completamente improbable.
— May 21, 2026 02:14PM
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