Luis G.’s Reviews > La Casa de los Espíritus > Status Update
Luis G.
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«… Donde le presentó a una vieja centenaria que estaba ciega y tenía las manos engarfiadas por el reumatismo, pero que aún tenía voluntad para hacer cestería con los pies. “Si ella puede hacer canastos con las patas, tú puedes tocar la guitarra sin dedos”, le dijo. Luego el jesuita le contó su propia historia».
— Jul 08, 2026 11:13AM
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Luis G.
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«—No he sido un buen padre para usted, hija —dijo—. ¿Cree que podrá perdonarme y olvidar el pasado?
[…]
Después el viejo se volvió hacia Pedro Tercero y lo miró a los ojos. […] Entonces abrió los brazos y […] se despidieron, libres al fin de los odios …».
Tengo los ojos empañados con este exilio, pero estoy tan feliz de que Blanca y Pedro Tercero se vayan a vivir su amor…❤️🩹
— Jul 19, 2026 10:38AM
[…]
Después el viejo se volvió hacia Pedro Tercero y lo miró a los ojos. […] Entonces abrió los brazos y […] se despidieron, libres al fin de los odios …».
Tengo los ojos empañados con este exilio, pero estoy tan feliz de que Blanca y Pedro Tercero se vayan a vivir su amor…❤️🩹
Luis G.
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«Cuarenta y ocho horas después se abrió la puerta del cuarto […].
—Vengo a sacarlo de aquí —dijo Trueba.
—¿Por qué? —preguntó Pedro Tercero.
—Porque Blanca me lo pidió —respondió el otro.
—Váyase al carajo —balbuceó Pedro Tercero.
—Bueno, para allá vamos. Usted viene conmigo.
Los dos sonrieron simultáneamente».
¡La mejor reconciliación literaria! Qué maravilla de repetición.
— Jul 19, 2026 10:32AM
—Vengo a sacarlo de aquí —dijo Trueba.
—¿Por qué? —preguntó Pedro Tercero.
—Porque Blanca me lo pidió —respondió el otro.
—Váyase al carajo —balbuceó Pedro Tercero.
—Bueno, para allá vamos. Usted viene conmigo.
Los dos sonrieron simultáneamente».
¡La mejor reconciliación literaria! Qué maravilla de repetición.
Luis G.
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«Por primera vez en su vida, el Senador Trueba admitió que se había equivocado. […] No lloraba por la pérdida del poder. Estaba llorando por su patria.
Entonces Blanca se hincó a su lado, le tomó la mano y confesó que tenía a Pedro Tercero García viviendo como un anacoreta, escondido en uno de los cuartos abandonados que había hecho construir Clara, en los tiempos de los espíritus».
— Jul 19, 2026 10:24AM
Entonces Blanca se hincó a su lado, le tomó la mano y confesó que tenía a Pedro Tercero García viviendo como un anacoreta, escondido en uno de los cuartos abandonados que había hecho construir Clara, en los tiempos de los espíritus».
Luis G.
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«El Poeta agonizó en su casa junto al mar […].
La gente iba en silencio. De pronto, alguien gritó […] el nombre del Poeta y una sola voz de todas las gargantas respondió ¡Presente! ¡Ahora y siempre! […] Otro gritó ¡Compañero Presidente! Y contestaron todos en un solo lamento, llanto de hombre: ¡Presente! Poco a poco el funeral del Poeta se convirtió en el acto simbólico de enterrar la libertad».
— Jul 19, 2026 09:54AM
La gente iba en silencio. De pronto, alguien gritó […] el nombre del Poeta y una sola voz de todas las gargantas respondió ¡Presente! ¡Ahora y siempre! […] Otro gritó ¡Compañero Presidente! Y contestaron todos en un solo lamento, llanto de hombre: ¡Presente! Poco a poco el funeral del Poeta se convirtió en el acto simbólico de enterrar la libertad».
Luis G.
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«Se orquestó una campaña destinada a borrar de la faz de la tierra el buen nombre del ex-Presidente […]. Circularon fotografías burdamente trucadas que lo mostraban vestido de Baco, con una guirnalda de uvas en la cabeza, retozando con matronas opulentas y con atletas de su mismo sexo, en una orgía perpetua que nadie, ni el mismo Senador Trueba, creyó que fueran auténticas».
— Jul 19, 2026 08:54AM
Luis G.
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«Alba sentía que las cosas eran de vidrio, frágiles como suspiros, y que la metralla y las bombas de aquel martes inolvidable, destrozaron una buena parte de lo conocido, y el resto quedó hecho trizas y salpicado de sangre. Con el transcurso de los días, las semanas y los meses, lo que al principio parecía haberse preservado de la destrucción, también comenzó a mostrar señales del deterioro».
— Jul 19, 2026 08:50AM
Luis G.
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«Ella pasó dos días dando vueltas por la casa en estado de desesperación, revisando los libros del túnel de Jaime y su propio escritorio, para destruir lo que consideró comprometedor. Era como cometer un sacrilegio, estaba segura que cuando su tío regresara iba a ponerse furioso y le quitaría su confianza».
Es tan horrible la idea de que Jaime no va a regresar…
— Jul 19, 2026 05:06AM
Es tan horrible la idea de que Jaime no va a regresar…
Luis G.
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«Oyó la voz del Presidente […]. Era su despedida.
“Me dirijo a aquellos que serán perseguidos […]: pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. […] Otros hombres superarán este momento y mucho más temprano que tarde se abrirán las […] alamedas por donde pasará el hombre libre […]. ¡Viva el pueblo! […] Estas serán mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano”».
— Jul 19, 2026 02:16AM
“Me dirijo a aquellos que serán perseguidos […]: pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. […] Otros hombres superarán este momento y mucho más temprano que tarde se abrirán las […] alamedas por donde pasará el hombre libre […]. ¡Viva el pueblo! […] Estas serán mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano”».
Luis G.
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«Luisa contó lo que había descubierto en los planetas. […] Dijo que había pasado los últimos diez meses estudiando la carta astral de cada persona importante en el gobierno y en la oposición, incluyendo al mismo Trueba. La comparación de las cartas reflejaba que en ese preciso momento histórico ocurrirían inevitables hechos de sangre, dolor y muerte».
¡Ay, Luisa Mora! «¡Ay, querida Luisa!»
— Jul 18, 2026 01:04PM
¡Ay, Luisa Mora! «¡Ay, querida Luisa!»
Luis G.
is on page 323 of 411
«Se observaron en silencio […], pensando los dos que el otro encarnaba lo más odioso en el mundo, pero sin encontrar el fuego del antiguo odio en sus corazones.
—Vengo a sacarlo de aquí —dijo Pedro Tercero.
—¿Por qué? —preguntó el viejo.
—Porque Alba me lo pidió —respondió Pedro Tercero.
—Váyase al carajo —balbuceó Trueba sin convicción.
—Bueno, para allá vamos. Usted viene conmigo».
— Jul 18, 2026 12:56PM
—Vengo a sacarlo de aquí —dijo Pedro Tercero.
—¿Por qué? —preguntó el viejo.
—Porque Alba me lo pidió —respondió Pedro Tercero.
—Váyase al carajo —balbuceó Trueba sin convicción.
—Bueno, para allá vamos. Usted viene conmigo».

