Grecia Quotes

Quotes tagged as "grecia" Showing 1-17 of 17
Madeline Miller
“Dimmi il nome di un eroe che è stato felice."
Riflettei. Eracle era impazzito e aveva ucciso la sua famiglia; Teseo aveva perso la sua sposa e suo padre; i figli e la nuova consorte di Giasone erano stati uccisi dalla sua prima moglie; Bellerofonte aveva ucciso la chimera ma era caduto dal dorso di Pegaso ed era rimasto storpio.
"Non puoi." Si alzò a sedere e si sporse in avanti.
"Non posso."
"Lo so. Gli Dei non permettono a nessuno di essere famoso e felice." Inarcò un sopracciglio. "Ma voglio confidarti un segreto."
"Dimmi." Adoravo quando faceva così.
"Io sarò il primo.”
Madeline Miller, The Song of Achilles

E.M. Forster
“Grecia había sido luminosa, pero muerta.”
E.M. Forster, Maurice

Marguerite Yourcenar
“Sí, Atenas era siempre bella y no lamentaba haber impuesto disciplinas griegas a mi vida. Todo lo que poseemos de humano, de ordenado y lúcido, a ellas se lo debemos.”
Marguerite Yourcenar, Memoirs of Hadrian

“Tucídides el ateniense relató la guerra entre los peloponesios y los atenienses describiendo cómo lucharon unos contra otros, y se puso a ello apenas fue declarada por considerar que iba a ser grande y más famosa que todas las anteriores; se fundaba en que ambos bandos estaban en muy buena situación para ella gracias a sus preparativos de todas clases, y en que veía que el resto de los griegos se aliaba a uno u otro partido, unos inmediatamente y otros retrasando el momento. Pues fue éste, efectivamente, el mayor desastre que haya sobrevenido a los griegos y a una parte de los bárbaros, y, por así decirlo, a la mayoría de los hombres.”
Tucídides,, History of the Peloponnesian War

Petros Markaris
“Lo Stato greco è l'unica mafia al mondo che è riuscita a fare bancarotta. Tutte le altre si sviluppano e prosperano.”
Petros Markaris, Περαίωση

Catherine Nixey
“Lo que aseguró la casi total destrucción de las literaturas latina y griega fue una combinación de ignorancia, miedo y estupidez. Estas armas tienen menos peso narrativo, quizá, pero cuando se utilizan sin control pueden conseguir grandes logros.”
Catherine Nixey, The Darkening Age: The Christian Destruction of the Classical World

Valerio Massimo Manfredi
“Las armas hablaban lenguajes distintos, pero pronunciaban la misma palabra: ¡muerte, muerte, muerte!”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“Hay dos fronteras en nuestro mundo: la del tiempo y la del lugar.”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“Venía de una familia con los padres, la esposa, el hijo, los siervos, el perro, los rebaños y el ganado. Un equilibrio casi divino.”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“...la imagen de Atenea, una efigie pequeña, de no más de tres codos, que la representaba de pie, lanza en ristre y tocada con el yelmo.”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“Helena, hermosa flor púrpura, el tormento de toda una ciudad sacrificada a su belleza...”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“El amor por su ciudad y su tierra. Por este amor están dispuestos a arrostrar cualquier peligro y a perder la vida si fuese necesario.”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Valerio Massimo Manfredi
“El mundo entero, el cielo, el mar y la tierra se aprestaban a dar postrer adiós al guerrero divino y salvaje, el Pélida Aquiles, príncipe de Ftía.”
Valerio Massimo Manfredi, Il giuramento

Tucidides
“Tucídides el ateniense relató la guerra entre los peloponesios y los atenienses describiendo cómo lucharon unos contra otros, y se puso a ello apenas fue declarada por considerar que iba a ser grande y más famosa que todas las anteriores; se fundaba en que ambos bandos estaban en muy buena situación para ella gracias a sus preparativos de todas clases, y en que veía que el resto de los griegos se aliaba a uno u otro partido, unos inmediatamente y otros retrasando el momento. Pues fue éste, efectivamente, el mayor desastre que haya sobrevenido a los griegos y a una parte de los bárbaros, y, por así decirlo, a la mayoría de los hombres.”
Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso

Irene Vallejo
“Allí nació la hebra que entreteje nuestro presente con el pasado, el hilo que nos mantiene unidos a un brillante mundo extinguido. Por encima, como funambilistas, caminan de un siglo a otro las ideas, los descubrimientos de la ciencia, los mitos, los pensamientos, la emoción, y también los errores y las miserias de nuestra historia. hemos llamado clásicos a toda esa hilera de palabras en equilibrio sobre el vacío. A causa de la fascinación que aún despiertan en nosotros, Grecia pervive como el kilómetro cero de la cultura europea.”
Irene Vallejo, El infinito en un junco: La invención de los libros en el mundo antiguo

Yanis Varoufakis
“Oltre ad avvertirci che ogni nuova epoca forgiata da qualche tecnologia rivoluzionaria produce una generazione che “mai passerà un giorno immune da fatica e dolore, struggendosi anche di notte”, Esiodo ci ha anche lasciato un’allegoria cruciale: quella di un’aristocrazia di dèi che dimorano al di sopra delle nuvole che circondano il monte Olimpo, aggrappandosi gelosamente al loro esorbitante potere su noi mortali.”
Yanis Varoufakis, Tecnofeudalesimo: Cosa ha ucciso il capitalismo

“Uno de ellos, el más viejo, el que había visto muchas guerras, murmuró:
—Los dioses le dieron la victoria. Pero le cobraron un precio que ni ellos mismos sabrían pagar.

Aquiles lo escuchó. Y por primera vez en mucho tiempo, sus ojos no reflejaron orgullo ni dolor. Solo un cansancio tan hondo que parecía venir del fondo de los siglos.

—No fue victoria —dijo, con una voz que ya no temblaba porque no le quedaba nada dentro—. Fue un pacto. Mi última gota de humanidad por su muerte.

Se alejó entonces, dejando atrás el cadáver irreconocible del traidor y el cadáver aún caliente del hombre que había sido. Sus pasos resonaron en la piedra como los de un espectro que aún no sabe que ha muerto.

Y en el silencio que siguió, alguien señaló el suelo: dos charcos de sangre, separados, pero del mismo color. Del mismo peso. De la misma eternidad.

Allí yacían dos hombres.
Uno había dejado de respirar.
El otro, de ser.
Los dioses, desde lo alto, guardaron silencio. Porque sabían que, a veces, la venganza más perfecta es también la tumba del vengador…”
Stef S. Magalhães